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Hermann Zapf (Alemania).  Lámina ele gótic.t
                                                                                             de fractura procedente de s11  libro Feder wul
                                                                                             Sticltef. impreso en Fráncfott del  Meno t·n  1\)'i.!


                                                                                                 g~~rn~~(f3.P3
                                                                                                    -~j{)::ffi)?Q3


                                                                                                a6cbcfgbiiflntnopqcf

                                                                                                       6tui'tu~t)3


                                                                                                 ~Q)([~(t~®~~

                                                                                                     Jtrmlmno
               Descripción de la escritura gótica de fractura
                                                                                                abcbefg~tjflmnol)qt5
               Como hemos vbto,  la gótica de fractura presenta un aspecto más  redondeado y
               amable que la  de tcxtum. Su ángulo de escritura es generalmente de 45° y su cuerpo   tuorortna bcn
                                                                                                2
               abarca ClllCO ctnrhns de pluma. Los remates acaban en trazos ligeramente curvos.
               Las asttl~ de las letra~ b, d, h, k y 1 se decoran a menudo con trazados y arabescos
               propios de esta grafía. Estas letras presentan en su parte superior un ápice en forma   ;¿[Q3~1)~~®S):S
               de horquilla. siendo é::.ta una particuJaridad que diferencia la got1ca de fractura de la   stS291191Df5
               schwabacher. La  (1  muestra dos formas:  la primera es corriente y la segunda más
               rc•cortada  L1  el evidencia el carácter conciliador de la gótica de fractura. ya  que dicha   avrbef!-1I)íjflmnopqrf
               letra t•sta lormaJa por un trazo rectu y olro curvo. La f se distingtu· de lrl  s larga
               tlnJcamenle por su barrn horizontaL  La  k tiene una forma alemana característica.   :1   SfUVltH)~UV
               La i lkvt1  pu111o. LiJ  p parece una va la que se ba añadido un  perfil verticaL
               1-inalmcntc, la media r y la z presentan un extrai'lu y sinuoso traza do. Las ligaduras y
               las abre>viatura!>  son más o menos las mismas que en la gótica de textura.  En  cuantn
               o la puntu.1ción, se afirma el punto sobre la i y la coma y el ptmto tienen la forma
               que conocemos en la actualidad. Mención especial  merecen las capilnles de frac tur;.¡,
               que están b 1P 11  delinidas y requieren un examen detenido. Para ello nos rernitimo:;  <1   abcbefg~ifltnno~
               las laminas de estudio que ilustran las capitales de este tipo.
                                                                                                      qr5tul'W!~3
                                                                                                4
               LA GÓTlCA  DE  SUMA
                                                                                                 ~~~i)~~®S)3
               La gót1ca rotwula representa el paradigma de la escritura llamada de suma,
               denominaci6n atrilmida por haber servido para transcribir la Summu de santo            ~B~m~~
               Tontás de Aqumo  La  expresión «gótíca rotunda.,.  o de suma potlrfa  parecer
               antinómica. De  hecho, los escribas italianos mantienen una postura cuando menos   abcbefg~tjf{mnov
               amb1gua: <-cómo puede haber un término medio entre la carolina y la gótica de
                textura? Lo cierto es que los italianos optaron desde el princ1pio por una grafía   s   qr~ftutln>!t)~
               armonwsa y original.  Esta opción artística también abarcó otros ámbitos, como
                tnuestra, por ejemplo, el hecho de que la península itálica rechazara casi en bloque   1. l.ulltcrsrhr-Ft aklur, fumJic:ión !:ltc111pt'l.
                totla In arquitectura gótica, pudiéndose constatar un exiguo número cle constmcriones   hóntrorl del Meno, siglo xv11.
                                                                                              2. Breilkopf-Fraklur. fundición  Kl ing~pOI',
                1 ell llzr~das ~:n Italia siguiendo este estilo. Ciertamente, en el siglo X I v, con  la p11csta a
                                                                                                Ollenbach  del Meno.
                punto definitiva ele la gótica de sume, los escribas italianos introdujeron algunas   J. Un~:;er-Fraktur, dibujadt~ por Joltann
                lormas quebradas y retorzaron los remates. pero nunca adoptaron  la forma de    Fricdrich Unger, 1753-1H39·
                escribir cle  lo~ calígrafos nórdicos.  La  gótica de suma también se desarrolló fuera tle   ~· Walbaum Fraklur, crcatln  por )uslus Erirl t
                                                                                                Walbanm, 17613-1839·
                ltalia,  extendiéndo~e al sur de  Francia y, en especial, a España, donde conoció un
                                                                                              5·  Leibníz-Fraklur, fundición Genzslt  llcy:.•·,
                norccinlicnto tan considerable que adoptó el  nombre de gótica española y en el siglo   Hamburgo. :.iglo xv111.





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