Page 28 - Educatte
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"¿Juventud eterna, es lo que se me prometió, pero no se siente así, me carcome por dentro, polvo
me vuelvo, por fuera soy joven y bello, pero en el interior, siento que envejecí como nadie, presiento
que no me queda mucho tiempo de vida, y cuando me vaya, ni siquiera sé si alguien lo notará. Estoy
seguro que me mintieron, o simplemente fui un experimento fallido. Si es que de verdad sucede, y
alguien puede encontrar este mensaje, le voy a decir la verdad que me fue prohibida durante todo
este tiempo; nací en 1934, mi nombre real es Aleister Lovelock, hijo único. En el año 1960, mis
padres fallecieron, y luego del funeral, me interceptaron un grupo de personas con una vestimenta
súper peculiar, y todos iguales: galeras, bastón y monóculo. Al principio parecían solo dar sus
condolencias, pero luego de una leve charla, surgió la pregunta, ¿te interesaría la juventud
eterna?...”
No podía creerlo, ¿esto era real? .Ya estaba totalmente fuera de mi imaginación pero no podía
negar, que todo encajaba: ¿habrán vivido como jóvenes tanto tiempo, pero fueron envejeciendo sin
que se notase en el exterior? , ¿Quiénes eran esas personas que lo contactaron?, ¿Cuántos de
estos “experimentos” ocurrieron? .Si todo era real, y lo había descubierto estaba claro que si esas
personas pertenecían a algún tipo de organización secreta, algo no muy bueno sucedería si se
enterarán que descubrí su secreto. Paranoico, pensaba mil teorías, miraba siempre por encima de
mis hombros, sentía que todos me observaban y que siempre alguien me perseguía. Ya habían
transcurrido cerca de 5 meses desde la noticia de Marcus,ya estaba totalmente despegado de mi
mundo, había mantenido oculto de todo el mundo desde el comienzo mi “investigación”, sentí que
debía hablar con alguien. Intenté hablar con mis padres, pero como era costumbre ni siquiera
respondieron. Por lo que en el trabajo, hablé con Tim, uno de los pocos que me daba conversación
en la oficina, le conté todo. Con lujo de detalles y sin barreras, desde los casos hasta Exequior. Tim,
increíblemente tenia lo que necesitaba oír,mi cabeza estaba tan pero tan saturada que ese toque de
aire fresco no podía venirme mejor: “No es raro que si una organización mantenía a estas personas
en secreto, aún mucho después de su muerte o desaparición, no hayan confiscado o se hayan
llevado todo del domicilio de Marcus, tal parece que no era tanta la atención que le prestaban”
¿Cómo se me pudo haber escapado eso? Si bien no creyó del todo me historia esa revelación me
ayudó bastante y me tranquilicé.
Lamentablemente mi calma no duró mucho. Al día siguiente recibo una llamada, era sobre mis
padres que habían fallecido, durmiendo plácidamente en su dormitorio, ambos al mismo tiempo.
Estaba devastado, si bien no tenía la mejor relación con ellos, eran mis padres y les tenía
muchísimo afecto. Llamé a la empresa para avisar el hecho, y que no podría ir a trabajar. Fue
cuando la segunda sorpresa llego a mí: “¿Quién eres? no tenemos a ningún Ricardo Grynn
trabajando para nosotros, debes de haberte confundido”. El teléfono cayó de mí oído, estaba
paralizado, devastado y perplejo. Se me agotarían los adjetivos para describir ese momento. Corrí,
rápidamente hacia mi lugar de trabajo, una vez adentro vi que en mi escritorio había otra persona.
Agarré a Tim de los hombros y le pregunté si sabía lo que pasaba, no olvidare nunca la mirada
perpleja de Tim cuando me dijo: “disculpa, no te conozco, ¿que necesitas?” simplemente callé, me
alejé y salí del lugar. Fui hacia la terminal de buses, así partir al lugar donde vivían mis padres, fue
entonces cuando todo empezaba a caerse de nuevo en mi cabeza: ¿es esta organización? ¿Son
ellos verdad? Entonces, lo sabían!.
Luego de todos los trámites, ya en el funeral de mis padres fue que los vi. Un grupo de 5 o 6
personas no recuerdo bien, todas idénticas; de galera, bastón y monóculo, parecían de otra época,
yo fui quien se acercó a ellos casi temblando, y les dije: “Hola, ¿ustedes son conocidos de mis
padres?” a lo que me respondieron “no, tu sabes porque estamos aquí, dime, ¿la quieres?”. Sentí
un temblor de terror intenso, mi presión bajo por los pisos y estaba totalmente pálido.. Salí
corriendo, huir fue lo primero en venir a mi cabeza, ya afuera del lugar me encontré sorpresivamente
con ellos de nuevo, me estaban esperando y me volvieron a preguntar: