Page 14 - Loor de Nuestra Señora
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Tampoco es, el comienzo de la noche, advertido;
Cuando nos damos cuenta es porque ha oscurecido
O porque alguna estrella de súbito ha encendido
Su fulgor cuyo origen jamás es sorprendido.
Mirad la primavera, que tanto hemos mirado;
Siempre llega de pronto, como algo inesperado.
Todo el año aguardamos y en el menos pensado
Momento constatamos que el árbol ha brotado.
Y pues, como un principio primaveral debió
Ser aquel día oscuro que el valle iluminó:
El día en que la Madre de Dios aquí llegó
Y en la gruta de Choya su Imagen floreció.
Primaveral sorpresa tuvo que haber tenido
El valle al encontrarse de pronto embellecido
Por esta Flor que nadie le había prometido
Pero que, al ser nombrada, ya había florecido.
Pues ya había florecido la Siempre Bien Nombrada
Entre breñales ásperos, humilde y delicada.
La colina de Choya fue su primer morada;
En una oscura gruta la hallaron alojada.
La hallaron unos indios, en una gruta oscura,
Como una flor del aire de delicada y pura.
La tradición lo dice y el tiempo lo asegura:
Aún vemos la colina, la gruta aún perdura.
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