Page 92 - MANUAL NO SÉ SI ME EXPLICO
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◼ ◼    Refleja su nivel de fatiga.
                         ◼ ◼    Indica su estado emocional.


                            Un/a orador/a eficaz usa la sonoridad de diferente manera que uno

                     mediocre.  Los/as  buenos/as  oradores/as  se  comportan  de  la  siguiente
                     forma:


                         ◼ ◼    Modifican los niveles de sonoridad con más frecuencia que los/as

                             mediocres.
                         ◼ ◼    Usan menos poder vocal en las palabras sin importancia, como los

                             artículos  (el,  la,  un,  una),  conjunciones  (y,  o,  aunque),  y
                             preposiciones (con, en, sobre).

                         ◼ ◼    Tienen   mejores   costumbres       respiratorias,   marcadas      por
                             movimientos lentos y constantes del diafragma más bien que por

                             sacudidas irregulares del pecho y del diafragma hacia arriba.
                         ◼ ◼    Usan con más eficiencia el aire inspirado.


                  ¿QUÉ DIGO?



                         Términos de relleno: cuando, ejem, usted habla, eeh, ¿se oye usted

                  mismo/a,  como  si  dijéramos,  “rellenar”,  y  sabe,  los  silencios  con,  bueno,
                  palabras que no quieren decir nada? Fíjese cómo, “esteee”, esos rellenos van

                  en desmedro, bueno, del ritmo, y cómo pueden algo así como distraer o,
                  “hum”, hasta irritar a la otra persona.


                         Para resolver este problema, haga una pausa cuando sienta que se le

                  aproxima  uno  de  estos  “rellenos”.  No  es  necesario  llenar  el  espacio  con
                  sonido. Las pausas pueden ser poderosas cuando se las usa para dar énfasis,

                  en  busca  de  un  efecto  teatral  o,  simplemente,  para  dar  tiempo  a  que  el
                  público  lo  siga.  Otras  ideas  para  liberarse  de  este  hábito  se  señalan  a
                  continuación:



                             1.  Escriba cada uno de sus “rellenos” habituales en varios papeles,
                                cruce la palabra con  una gran X roja  y pegue los papeles en

                                lugares bien visibles: teléfonos, espejos, calculadoras de bolsillo,



                                                                                                    92
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