Page 1186 - El Señor de los Anillos
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era la palantír de Anárion, la que estaba en más estrecho acuerdo con la que
poseía Sauron.
"De este modo Denethor tuvo gran conocimiento de las cosas que sucedían en
el reino y de las de mucho más allá de las fronteras, y los hombres se
maravillaban, pero pagó caro este conocimiento, pues envejeció
prematuramente combatiendo con la voluntad de Sauron. Entonces el orgullo
creció en Denethor junto con la desesperación, hasta que vio en todos los hechos
de aquel tiempo sólo un único combate entre el Señor de la Torre Blanca y el
Señor de la Barad-dûr, y desconfiaba de todos cuantos oponían resistencia a
Sauron, a no ser que lo sirviesen sólo a él.
"Así llegó el tiempo de la Guerra del Anillo, y los hijos de Denethor se
hicieron hombres. Boromir, el mayor en cinco años, era el preferido del padre y
semejante a él en facciones y orgullo, pero no en mucho más. Parecía un
hombre de la especie del Rey Eärnur de antaño, pues no tomaba esposa y sólo
las armas lo deleitaban; audaz y fuerte, no le interesaba el conocimiento, salvo el
de las historias de las batallas antiguas. Faramir, el más joven, era como él en
aspecto, pero distinto de mente. Leía en el corazón de los hombres con tanta
penetración como su padre, y lo que en ellos leía lo movía a la piedad antes que
al desprecio. Era de porte gentil, y un amante de la ciencia y de la música, por lo
que muchos en aquellos días juzgaban su coraje menor que el de su hermano.
Pero no era así, salvo en que no buscaba la gloria en el peligro sin propósito.
Recibía complacido a Gandalf cuando éste visitaba la Ciudad, y aprendía de él lo
que podía; y en esto, como en muchos otros asuntos, desagradaba a su padre.
"No obstante, un gran amor unía a los hermanos, y los había unido desde la
infancia, cuando Boromir era el auxilio y el protector de Faramir. No había
habido desde entonces celos ni rivalidad entre ellos, ni por el favor del padre, ni
por la alabanza de los hombres. No le parecía a Faramir que nadie en Gondor
pudiera convertirse en rival de Boromir, heredero de Denethor, Capitán de la
Torre Blanca; e igual pensaba Boromir. No obstante, no fue así en la prueba. Pero
de todo lo que les acaeció a estos tres en la Guerra del Anillo se habla mucho en
otro lugar. Y al cabo de la Guerra, los días de los Senescales Regentes llegaron a
su fin; porque el heredero de Isildur y Anárion regresó un día; y la monarquía se
reanudó, y el estandarte del Árbol Blanco flameó una vez más en la Torre de
Ecthelion."