Page 19 - El libro de San Cipriano : libro completo de verdadera magia, o sea, tesoro del hechicero
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llano, quitándole en este caso la corteza con el mismo instrumento.
En las espadas deberán grabarse las mismas inscripciones
que llevan, según quien haya de usarlas, si es iniciado o maestro.
EL PUÑAL.— Este instrumento deberá fabricarse en el día
de Mercurio, que es el miércoles, tiñéndolo en la sangre de topo
y con jugo de "Pimpinela"; se le pondrá mango de cuerno negro
de macho cabrío.
LANCETA.— Para este instrumento se observarán las mis-
mas reglas que para el puñal, sólo que el mango será del mismo
acero.
AGUJA.—Iguales reglas que para el puñal y la lanceta.
EL BASTÓN.— Este instrumento deberá fabricarse de rama
de nogal, que no tenga ningún retoño. Debe cortarse en el día del
Sol, que es el domingo. Los signos se han de hacer en el día de
Mercurio (miércoles) con la pluma del auca macho. Una vez
terminado se dirá la siguiente conjuración: "¡Oh poderoso Ado-
nay! SupHco tu intercesión para que des a esta vara la virtud y
gracia que posees por los siglos de los siglos. Amén". En se-
guida lo rociarás con agua clara del río, cogida en día domingo.
LA PLUMA DEL AUCA MACHÓ.-^Para adquirir una
pluma de esta ave que posea todas las virtudes mágicas, deberás
asegurarte bien, al tomar el auca, que ésta sea macho, y que tenga
todo su crecimiento. Le sacrificarás en el día de Júpiter, a las doce
de la noche, a la luz de la luna llena, y dirás: "Yo te sacrifico ¡oh
ave sin par! en esta solemne hora y en honor del poderoso y ex-
celso Adonay, al cual pienso dedicar los primeros trabajos que
haga y a quien conjuro para que revista tus plumas de los dones
mágicos necesarios para que sirvan bien a todos mis experimen-
tos". Dicho esto se degollará el ave con un cuchillo que no haya
servido para ningún uso, con el cual se han de hacer los cortes que
la pluma requiera para cuando haya de usarse. Esta deberá tomar-
se del ala derecha del ave, procurando que sea la quinta pluma.
VARITA MÁGICA.—Se buscará un avellano silvestre o
que no haya sido cultivado por la mano del hombre, se procurará
que una de sus ramas tenga la forma que indica el dibujo. Una vez
hallado se deberá esperar el día del Sol, o sea el domingo, en el
mes de Junio, en días 2 al 30, se tomará el "cuchillo de mango blan-
co", y con él en la mano, se deberá estar al pie del avellano, para
que en cuanto se presente el Sol en el horizonte, cortar la rama que
ha de utilizarse. Acto seguido se dirá: "Yo os conjuro ¡oh gran
Adonay, Eloim. Ariel y Jehovam! que me seáis propicios en esta
hora concediendo a esta varita que voy a tomar, la fuerza y virtu-
des que poseyeron Jacob. Moisés y Josué, Yo vuelvo a suplicfaros
¡oh Adonay, Eloim y Jehovam! la adornéis con la fuerza de
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