Page 20 - El libro de San Cipriano : libro completo de verdadera magia, o sea, tesoro del hechicero
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Sansón, la ciencia de Hiram y la sabiduría de Salomón, para que
pueda yo por vuestra intercesión y por las virtudes de que la ador-
néis, descubrir tesoros, metales, aguas y cuanto se halla oculto a
mis ojos".
Después de haber pronunciado con gran fe y ardor estas pa-
labras, se levantará la vista a contemplar el Sol y se hará el corte
en tres tajos. Una vez en posesión de ella, se llevará a casa, se
pondrá ligeramente a la lumbre para mondarle la cabeza o corteza
con el mismo cuchillo y luego se sumergirá en agua clara del río
diciendo: ¡Oh, vara de virtud rara! vales mucho más que el oro
por ti lograré tesoro, y tú siempre serás vara". Se repite tres veces.
Se perfumará, guardará cuidadosamente.
VARILLA MISTERIOSA.^ Para formar esta varilla, debe-
rán ejecutarse las mismas operaciones que para la varita mágica
y en la misma época, pero en día jueves: Deberá buscarse en la
orilla de un río cuya agua sea cristalina, un junco silvestre, que
tenga bastante grueso. Se deberán seguir las mismas ceremonias,
teniendo cuidado de decir en la invocación al llegar al punto de
de "las virtudes con que la adornéis" vencer todos los contratiem-
pos de esta vida y a todos mis enemigos.
Esta vara deberá tener sobre cuatro pies de largo. Es preciso
tallar en la parte gruesa, una cabeza de serpiente con los ojos
abiertos y formar en la otra punta la figura del rabo del mismo
animal. Todo esto debe hacerse en el mismo día y con instrumen-
tos del arte. Cuando ya se tenga terminada, se deberá degollar un
corderillo blanco. Se formará un círculo con la varita juntando las
dos puntas, se atará con una cinta blanca y se colocará en un ba-
rreño nuevo, en el cual se tendrá cuidado de que caiga la sangre
del cordero para que le sirva de bautismo. Durante este acto debe-
rá decirse: "Yo te sacrifico, inocente corderillo, en conmemoración
del sacrificio que hiceron los israelitas en tiempos de Faraón, para
que el ángel exterminador no maltratara las casas cuyas puertas
se hallaban bañadas de sangre. Así yo, pido en esta solemne hora
del sacrificio, que la sangre que vierto sobre la vara, conceda a
ésta el poder de vencer a todos mis enemigos, tanto corporales co-
mo espirituales y aun a mí mismo, en aquellas cosas que pueden ser-
me perjudícales, lo cual espero me sea concedido por intercesión
de los espíritus superiores, Adonay, Eloim, Ariel y Jehovám, pre-
sentes en este acto". Luego se sacará la varilla con la mano dere-
cha, se lavará en agua de río y se guardará, después de perfumar-
la, según las reglas indicadas.
DAGA.— Este instrumento sólo deberá ser usado por el
maestro. Su construcción es como la espada, sólo que la empuña-
dura ha de ser del mismo acero que la hoja.
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