Page 262 - Girona, de Carlemany al feudalisme (785-1057). El trànsit de la ciutat antiga a lèpoca medieval (II)
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Conflictos entre condes y obispos en Gerona durante el segundo cuarto del siglo IX.
La disputa de los beneficios fiscales como indicio de la descomposición del estado caro-
lingio en tierras de Gerona. Los condes como Bernardo de Septimania o Berenguer de
Tolosa poseyeron muchos de los condados de la Marca Hispánica, y sus conflictos con
los obispos Guimer o Gotmar de Gerona protagonizaron la crisis del sistema de gobier-
no carolingio, manifestada en las disputas por los dominios fiscales —las villas y sus dere-
chos públicos—, utilizados para la compra de fidelidades en la lucha por el poder.
El cobijo del obispo.Adroer, Bonadona y Ponç, una familia de la nobleza gerunden-
se entre los siglos Xy XI. Bajo la protección de los obispos, un linaje de fideles se bene-
fició de la donación de dominios episcopales en los alrededores de Gerona desde prin-
cipios del siglo X. Sobrevivieron y se adaptaron a la crisis feudal y, mediante una hábil
política matrimonial y el mantenimiento de miembros de la familia en la comunidad
episcopal, se convirtieron en señores de castillos en el siglo XI.
El término de Gerona y sus límites en la alta edad media (S.IX-XI). Una descripción
topográfica y administrativa del término urbano. Desde la Antigüedad Tardía la ciudad
se encontró rodeada por un cinturón de villas que se acercaban casi hasta los pies de
las murallas. El término urbano extramuros se limitaba principalmente a pequeños espa-
cios al norte y al sur, limitados por el Puig Aguilar y el de Miralles por el este y los ríos
Ter y Onyar por el oeste. Algunos límites no sobrevivieron mucho tiempo, pero otros se
conservaron hasta el siglo XX.
La actividad económica y la fiscalidad en la Gerona altomedieval. Permanencia y
cambios en las estructuras económicas tardoantiguas. La actividad económica se con-
centraba en los servicios relacionados con las funciones de fiscalidad, mercado y con-
sumo, características de una ciudad episcopal y condal. Pero también eran importantes
las actividades agrícolas de muchos ciudadanos en una entorno suburbano dominado
por las actividades hidráulicas —acequias, huertas y molinos—.
La Catedral y Gerona. La entrada del complejo episcopal en el interior de la ciudad
entre los siglos X y XI. Desde la segunda mitad del siglo X la autoridad episcopal tomó
la decisión de trasladar todo el complejo episcopal al interior de las murallas y levantar
una nueva catedral en el lugar de Santa María. El proceso fue largo, pues si la cons-
trucción del xenodoquium y el palacio episcopal parecen rápidos, el levantamiento de
la nueva iglesia catedral no avanzó hasta recibir el apoyo decisivo de la condesa
Ermessenda a principios del siglo XI, mientras la nueva canónica episcopal avanzó más
lentamente y no parece culminada antes del siglo XII.
El poder en Gerona a mediados del siglo XL La nueva estructura del ordenamiento
político en una ciudad en proceso de feudalización. La crisis política de mediados de
siglo aceleró la definición de un nuevo sistema de gobierno, en donde condes y obis-
pos cedían poder y feudos de naturaleza pública a la nobleza laica y eclesial, muy rela-
cionados con la defensa de tramos de la muralla urbana. El papel creciente de los tres
castillos urbanos y de la canónica episcopal son el mejor ejemplo y los feudos urbanos
y suburbanos serían la garantía de las nuevas redes de fidelidad.
San Félix de Gerona (S. IX-XI). Una sede episcopal convertida en abadía canonical.
El papel de San Félix como sede episcopal extramuros resultó cuestionado después de
los acontecimientos bélicos de finales del siglo VIII que obligaron a la construcción de
un segundo templo episcopal intramuros —Santa María— preeminente desde el siglo X. A
finales del siglo, San Félix perdió definitivamente su condición de sede episcopal y
adquirió la de abadía canonical, mediante un proceso complejo de división del patri-
monio con Santa María que duró gran parte del siglo XI.