Page 88 - Libro de Compilacion 2019_Neat
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                  mundo  de  símbolos,  y  es  así  como  en  torno  a  esa  extensión  del  lenguaje  y                  expresión del mundo abrazador, Aristóteles emprende su viaje vertiginoso por las                  distintas  esferas  del  saber,  manejando  diversas  e  incontables  a  la  vez,  obras  u                  aportes.                        Cuenta la historia, que por allá en el año 343 a.C. Filipo (rey de Macedonia                  desde 359 a. C. hasta su muerte y padre de Alejandro Magno) llamó a Aristóteles                  a su corte para que fuese el maestro de su hijo Alejandro, cuando este escaló al                  trono Macedonio, Aristóteles retornó a Atenas y organizó una escuela arrendando                  un terreno junto al santuario dedicado al Apolo Liceo. De ahí tomó su nombre la                  escuela aristotélica, llamándola el Liceo, donde se dedicó a investigar y enseñar                  Lógica, Física, Biología, Ética, Política y otras disciplinas, consideradas como sus                  principales obras.                        Una vez muerto Alejandro de Macedonia en el 323 a.C., Aristóteles se alejó                  de Atenas dejando en la dirección del Liceo a su alumno Teofrasto y se situó en                  Calsis donde habitó hasta su muerte. Lastimosamente, sólo una parte de su obra                  se  ha  conseguido  llegar  hasta  nosotros,  los  escritos  guardados  ocupaban                  antiguamente  106  rollos  de  papiro,  pero  la  producción  escrita  total,  según  el                  repertorio alejandrino, colmaba unos 550 rollos, pero lo que se conoce de su obra                  certifica su formidable capacidad de asombro y deseo de saber o conocer.                        Su  despliegue  se  extendió  rigurosamente  por  los  más  diversos  contornos,                  pero hay que indicar que de sus escritos que se archivan, son en su mayor parte                  manuscritos  o  apuntes  de  clases,  ello  manifiesta  su  manera  pedagógica  y  a                  menudo  árida,  se  cuenta  que  también  escribió  diálogos  cuya  potencia  y                  luminosidad  fueron  muy  elogiados  pero  que  se  han  extraviado  en  su  mayoría.                  Para Cicerón (quien fue un jurista, político, filósofo, escritor y orador romano), los                  diálogos  aristotélicos  eran  un  río  de  oro  por  su  argumentación  y  su  lenguaje                  refinado y preciso.                        Además, entre otras tantas obras compuso himnos y poemas de los que sólo                  se  atesoran  fragmentos,  inició  la  primera  sistematización  o  clasificación  de  las                  ciencias en la Antigüedad, también dividió el pensar discursivo en tres (3) clases:                  las ciencias productivas, las ciencias prácticas y las ciencias teóricas. Las ciencias                                                             88
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