Page 26 - Matilda
P. 26

El  señor  Wormwood  descubrió  que  lo  peor  de  llevar  puesto  siempre  un
      sombrero  en  la  cabeza  era  tener  que  dormir  con  él.  Era  imposible  reposar
      cómodamente sobre la almohada.
        —Deja de dar vueltas —le dijo su mujer al cabo de una hora de moverse de
      un lado a otro—. Me figuro que por la mañana estará más despegado y saldrá
      fácilmente.











        Pero por la mañana seguía igual y no salía. Así que la señora Wormwood
      agarró unas tijeras y fue cortando poco a poco el sombrero, primero la copa y
      luego el ala. En las zonas donde la banda interior se había pegado al pelo, en las
      sienes y en la parte de atrás de la cabeza, tuvo que cortarlo de raíz, dejándole un
      cerco  blanco  pelado  alrededor,  como  si  fuera  una  especie  de  monje.  Y  en  la
      frente,  donde  la  banda  se  había  pegado  directamente  a  la  piel  desnuda,  le
      quedaron pequeños parchecitos de restos de cuero, que no pudo quitarse por más
      que se lavara.











        —Tienes  que  intentar  quitarte  esos  trocitos  de  la  frente,  papá.  Parecen
   21   22   23   24   25   26   27   28   29   30   31