Page 148 - Arquitectos del engaño
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Lenin, Zinoviev, Radek y Sverdlov también eran miembros de B'nai B'rith. Esto fue confirmado por
        los especialistas en las actividades de B'nai B'rith, entre ellos Schwartz-Bostunich (Viktor Ostretsov, "La
        masonería, cultura e historia rusa", Moscú, 1.999, p. 582-583).
               Hasta la década de 1.990, un secreto particularmente oscuro sobre Lenin se mantuvo bien escondido,
        como demuestra la correspondencia entre Lenin y su camarada de partido y hermano francmasón Grigori
        Zinoviev (Radomyslsky). Lenin escribía a Zinoviev el 1 de julio de 1.917: "¡Grigori! Las circunstancias me
        obligan a dejar San Petersburgo inmediatamente... Los compañeros han sugerido un lugar... Es tan aburrido,
        la soledad... Únete a mí y vayamos a pasar unos días maravillosos juntos, lejos de todo..."
               Zinoviev escribió a Lenin: "¡Estimado Vova! No me has contestado. Probablemente te has olvidado
        de tu Gershel [Grigori]. He preparado un buen nido para nosotros... Es un lugar maravilloso para vivir donde
        estaremos bien, y nada molestará nuestro amor. Ven tan pronto como te sea posible, te estoy esperando, mi
        pequeña flor. Tu Gershel".
               En  otra  carta  Zinoviev  quería  asegurarse  de  que  Lenin  no  dormía  con  otros  hombres  en  su
        apartamento. Terminaba enviando a su Vova un beso marxista. Sugería no ocultar nada a la mujer de Lenin,
        Nadezhda  Krupskaya,  recordándole  la  primera  vez  que  ella  los  había  pillado.  (Vladislav  Shumsky,  "El
        hitlerismo es horrible, pero el Sionismo es peor", Moscú, 1.999, p. 479).
               Así,  los  dos  hermanos  masónicos  practicaban  el  amor  de  David  por  Jonathan.  Quizás  esto  nos
        permitirá entender por qué los masones están tan dispuestos a defender la liberación homosexual.
               En Rusia, el abuelo de Lenin, el Kalmukia Nikolai Ulyanov, tuvo cuatro hijos con su propia hija,
        Alexandra Ulyanov (oficialmente conocida como Anna Smirnova). Ilya, el padre de Lenin, era el cuarto de
        estos niños, nacido cuando Nikolai Ulyanov tenía sesenta y siete años (Vladimir Istarkhov, "La batalla de los
        dioses rusos", Moscú, 2.000, p. 37). Ilya Ulyanov se casó con la judía María Blank, su padre, Moisha Blank,
        había sido acusado de varios crímenes, entre ellos de fraude y chantaje. La endogamia probablemente jugó
        un  papel  muy  importante  en  hacer  de  Vladimir  Lenin-Ulianov  un  hombre  tan  pervertido.  Tenía  una
        agresividad congénita enorme y daños cerebrales, sufría numerosas crisis nerviosas y era bisexual.
               Los agentes de la OGPU, Gleb Boky y Alexander Barchenko entre otros, también pertenecían a la
        masonería. Muchos de ellos eran miembros de la logia de la Hermandad de los Jornaleros Comunes.
               El masón Leonid Krasin actuaba de intermediario en la obtención de dinero para el Gran Oriente de
        París. Lo que hacía era encontrar receptores adecuados, que compraban el oro y las antigüedades que los
        bolcheviques  habían  expropiado  al  zar.  Estaba  en  contacto  con  el  francmasón  Dmitri  Rubinstein,  que
        actuaba como gran receptor. Krasin también recibía ayuda del general Yuri Lomonosov para exportar el oro
        del zar de Rusia a través de la capital de Estonia, Tallin a los banqueros extranjeros que habían financiado el
        ascenso  de  los  bolcheviques  al  poder.  El  masón  Yuri  Lomonosov  había  actuado  anteriormente  como
        viceministro de transporte del gobierno zarista. Su esposa Raisa Rozen era judía. Podía contar con una total
        confianza en los círculos masónicos.
               Los masones soviéticos deseaban transformar el Comintern en una organización masónica con el fin
        de que representara una amenaza más efectiva para el resto del mundo. El hermano Zabreshnev del Gran
        Oriente trabajaba para la rama internacional del Comintern.
               De acuerdo con el historiador ruso Vasili Ivanov, Rusia se transformó, ya en los inicios de la década
        del 1.930, en una nación típicamente masónica, que mostraba claramente la masonería y el socialismo como
        ramas de un mismo árbol oscuro.
               Vasili  Ivanov  describió  la  situación  de  la  siguiente  manera:  "Para  que  los  ideales  masónicos
        triunfaran, era necesario matar el alma del pueblo ruso, eliminar de la gente su Dios, destruir su carácter
        nacional, pisar su poderosa historia en la tierra, hacer opaco el intelecto de su joven generación y formar una
        nueva clase de personas que no tuvieran ningún dios ni ningún país de origen: las criaturas salvajes de dos
        patas que, después de ser entrenadas, obedientes, se metieran ellos mismos dentro de la jaula masónica". (A.
        Balabukhi, editor, "Los poderes ocultos de la Unión Soviética", San Petersburgo, 1.998, p. 358)



        El apoyo sanguinario de los comunistas


               Unos minutos cogidos de una reunión en la gran Logia de Alemania en 1.917 recogen la siguiente
        declaración: "El anarquista y revolucionario Lenin en realidad y coherentemente representa el ideal político
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