Page 452 - Egipto Tomo 1
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370 EL CAIRO
una elegante cúpula; mas no yace en ella el sultán que la mandó edificar para que le sirviera
de postrer morada, ya que habiendo sucumbido en 1516 en la Siria, en una batalla contra los
osmanes, fuéle cortada la cabeza y remitida al sultán Selim, que al cabo de un año puso
término á la independencia del Egipto.
El comercio sostenido por los árabes con la India, que, según dejamos expuesto, durante
largos siglos proporcionó los más pingües tesoros á los señores del Egipto, recibió también
un golpe mortal en tiempo del postrero de los sultanes mamelucos, á consecuencia de haber
en 1497 doblado Vasco de Gama el cabo de Buena Esperanza. En Melinda, sobre la costa
oriental de Africa, encontró un piloto árabe que lo condujo á Malabar al través de mares que
jamás habia surcado nave alguna europea, y por medio de los cuales sosteníase hacia muchos
siglos un comercio sumamente animado con la China y el Japón, que habia proporcionado á
los musulmanes verdaderos montes de oro. El-Ghuri no se hizo ilusión alguna respecto do
los inconvenientes que habían de resultar para los intereses materiales de su país , del descu-
brimiento realizado por los portugueses, y, aconsejado por los venecianos, envió una flota
imponente á los mares de la India, dirigida por el emir kurdo Husein. La victoria favoreció
las naves orientales en el primer encuentro que tuvo con las de Occidente, bien que com-
prándola á costa de no poca sangre: mas en el año 1509 el gran Francisco de Almeida, no
sólo vengó á su hijo Lorenzo, que sucumbiera en lucha gloriosa con los egipcios, sino que
destruyó completamente la escuadra de Husein. Dióse esta batalla en aguas de Diu, y merced
á ella quedaron los portugueses dueños del comercio de la India y aniquilada para en
adelante la influencia y casi podríamos decir el monopolio que la marina árabe habia ejercido
en el Oriente. Cierto que andando el tiempo, y dueños los osmanes de Egipto, pretendieron
apoderarse de la ciudad de Diu; mas sus esfuerzos fueron completamente inútiles y el
pabellón turco no ha conseguido ya reconquistar el predominio que un tiempo ejerció en los
puertos de la India.
Los portugueses vencedores acariciaron por un momento el propósito de perseguí! en el
interior del Egipto los restos del poder mameluco, atribuyéndose a uno de sus héroes, Albui-
querque, el proyecto gigantesco de poner el Nilo en comunicación con el mar Rojo poi medio
arruinar así la parte más rica del valle, en el
de un canal que debía terminar en Koceir, y
centro de la cual estaba establecido el Cairo. Mas lo que los portugueses no realizaron,
lleváronlo á cabo poco tiempo después, por medio de las armas, los turcos de Selim I,
utilizando en provecho propio ó destruyendo cuanto
apoderándose por completo del Egipto, y
encerraba el país de grande, de bello ó susceptible de desenvolvimiento. El fracaso ¡=e debe en
parte á el-Ghuri, que no se resolvió á entrar en lucha en el momento oportuno, peieciendo
Sucedióle su esclavo Juman-bey, al cual
después como un valiente en el campo de batalla.
el rey más honrado, habiéndose hecho
dieron los cairotas el nombre de Melik el-Aschraf,
digno del mismo por la grandeza de ánimo de que dió pruebas en el infortunio. Ascendió al
el dia 17 de octubre de 1516, y los vencedores de su predecesor se pusieion á coi a
i
trono
distancia del Cairo el día 20 del siguiente enero, llegando á las manos ambos ejéieitos en