Page 27 - 4 : El gran desafío
P. 27

VI












                     Para no abusar del tiempo de mis invitados, finalicé la reunión preguntándoles:


              “¿Cómo considera, cada uno de ustedes, la televisión a la vida cotidiana?”


                     El primero en tomar la palabra fue Valerio Fuenzalida. Para él, la televisión tiene


              intereses educativos que están vinculadas con la calidad de la vida cotidiana para la


              familia,  y  con  el  desarrollo  personal,  social  y  económico  de  los  grupos  sociales.


              Explicó que no es lo mismo un programa a primera hora de la mañana, al mediodía, a

              media  tarde  o  a  la  noche.  La  orientación  que  se  le  da  a  cada  programación  está


              totalmente relacionada al público que enciende el televisor en ese momento del día. Por


              ejemplo, los magazines o noticieros de la primera franja horaria, son de contenido más


              liviano, porque en realidad, el receptor más que captar su atención los escucha mientras


              realiza otro tipo de tareas. En cambio, los noticieros del mediodía tienen un contenido


              más  intenso  porque  los  receptores  buscan  informarse  tras  haber  finalizado  con  sus


              respectivas tareas; en este caso, la concentración hacia lo que se observa pasa a ser


              primordial.


                     Mario  Kaplun  coincidió  en  la  mayoría  de  sus  conceptos  con  Fuenzalida,

              precisando que las audiencias receptoras exigen la necesidad de sentirse seducidas para


              dejarse  seducir.  A  esto  le  adjudica  el  hecho  de  que  la  audiencia  se  relaciona  más


              afectivamente  que  racionalmente  con  el  producto  televisivo.  Primordialmente,


              considera  que  la  televisión  es  un  entretenimiento,  una  escapatoria  o  un


              acompañamiento.


                     En  cambio,  Gonzáez  Requena,  más  crítico  con  su  postura,  considera  que  la


              televisión altera la realidad y la transforma en lo que a la industria le conviene para

              recibir la atención de la audiencia. Dando como un claro ejemplo los noticieros, que













                                                                            25
   22   23   24   25   26   27   28   29   30   31   32