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Etimología


                                                Significado de la voz Temachtiani

          La educación en la Mesoamérica prehispánica, iniciaba desde temprana edad y se efectuaba en el ámbito familiar, espacio
          donde correspondía a las madres enseñar a sus hijos los primeros conocimientos y habilidades que les preparasen para la
          vida en comunidad, de ahí que las normas sociales eran consideradas de gran importancia.
          Las  normas  sociales  y  los  valores  se  inculcaban  con  firmeza  y  severidad,  se  procuraban  la  disciplina  y  el  sentido  de
          responsabilidad, y se les hacía notar los aspectos indeseables de la conducta. En caso de desobediencia o pereza, los padres
          (y también los maestros), podían aplicar castigos físicos bastante severos.
          Desde sus primeros años de vida, a los niños se les asignaban actividades según sus limitaciones físicas, su edad y sexo,
          por ejemplo, los niños acarreaban leña o agua y se iniciaban en la realización de actividades de agricultura, mientras que
          las niñas ayudaban en la molienda y en actividades artesanales como el hilado y tejido.
          Después de los primeros cinco años de educación en el seno familiar, los niños asistían a las instituciones dedicadas a la
          impartición de conocimientos, sin embargo, el tipo de educación formal que recibían dependía de la clase social a la que
          pertenecían: los hijos de los nobles o pipiltin asistían al Calmécac, donde, cuando ya eran mayores de edad y permanecían
          solteros la educación se orientaba al servicio religioso (el mítico sacerdote), o en caso de haber formado una familia, se les
          preparaba para participar en el aparato de gobierno; en cambio, los plebeyos o macehualtin asistían al Telpochcalli donde
          se  les  instruía  para  que  desarrollaran  destrezas  para  la  guerra,  así  como  también  para  diferentes  oficios  útiles  a  la
          comunidad.

          Se sabe que en los procesos de enseñanza-aprendizaje eran incluidas actividades lúdicas, tales como el juego llamado
          cocoyocpatolli,  que  consistía  en  lanzar    semillas  o  frijoles  rojos  a  través  de  orificios,  y  de  esta  manera,  medianta  el
          esparcimiento desarrollaban y perfeccionaban precisión en la puntería, inispensable al realizar actividades de subsistencia
          como la caza.
          Por otra parte, a las niñas se les educaba principalmente para el hogar, de ellas se esperaba desarrollaran determinadas
          actitudes como el ser humildes, generosas, nobles y virtuosas.

                                             En aquellos tiempos, a las personas que se dedicaban a la enseñanza dentro de
                                             las instituciones  educativas  se les daba  el  nombre de  Temachtiani, y su misión
                                             consistía en “perfeccionar la personalidad de sus discípulos en sus dos aspectos
                                             fundamentales: dando sabiduría a los rostros y firmeza a los corazones”. Es decir,
                                             que el Temachtiani además de conocimientos técnicos que compartía, también
                                             ayudaba a los estudiantes a desarrollar su carácter y personalidad.

                                                                                                     Equipo Editoral
                                                                Márquez, E (s/f) La educación en el México prehispánico. Cap. 1
                                                                                  https://doi.org/10.61728/AE20251246










             5                 Tlahuizcalli ISSN: 2448-7260                         Año 12 Núm. 34 Enero-abril 2026
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