Page 99 - MARX DOSCIENTOS AÑOS DESPUÉS (2018)
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Marx: doscientos años después (1818-2018)
contemporaneidad de la mano de Marx separándolas en
argumentos que permitan hacer evidentes las coincidencias
entre el Marx y Freud proyectando la argumentación hasta un
punto en el que se puedan emitir interpretaciones de
características del sujeto moderno que se tomen como
malestares contemporáneos.
La Mercancía y el Sujeto
En el libro primero de El Capital intitulado El proceso de
producción del capital, Marx (1867) resalta a la mercancía
como elemento central de toda una serie de determinaciones
que, juntas todas ellas, avisarían del malestar cultural al que
debían enfrentarse los sujetos de una sociedad capitalista:
La mercancía es, en primer término, un objeto externo, una
cosa apta para satisfacer necesidades humanas, de cualquier
clase que ellas sean. El carácter de estas necesidades, el que
broten por ejemplo del estómago o de la fantasía, no interesa
en lo más mínimo para estos efectos. Ni interesa tampoco,
desde este punto de vista, cómo ese objeto satisface las
necesidades humanas, si directamente, como medio de vida,
es decir como objeto de disfrute, o indirectamente, como
medio de producción. (P. 43)
Al hablar de la mercancía, definida allí como “un objeto
externo, una cosa apta para satisfacer necesidades humanas,
de cualquier clase que ellas sean” (Marx, 1867, p. 43), se
marca así desde el comienzo el carácter de satisfacción
envuelto en el concepto mismo de mercancía. Satisfacer
etimológicamente significa hacer bastante. No es el
subsanar o el complacer la necesidad ni el llenado de aquel
vacío al que refiere la necesidad el que satisface. Es el
hecho mismo de hacer, la tendencia hacia…, es el dirigirse
mismo el que proporciona satisfacción. “El carácter de estas
necesidades, el que broten por ejemplo del estómago o de la
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