Page 65 - Diálogos Psicoanálisis Número 1
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Desde George Melies causando asombro con su película ―Viaje a la Luna‖ de 1902, o Peter Paul Rubens
generando temor con su pintura de ―Saturno devorando a su hijo‖, pasando por la nostalgia de Macondo al leer
‖Cien años de Soledad‖ de Gabriel García Márquez, o una canción tan trivial como ―Happy‖ de Pharrell
Williams‖ para generar un buen humor, son algunos de los ejemplos del gusto y elegidos por quien en este
momento les lee el presente trabajo, pero que cada uno de ellos de manera singular afectan el momento en que
están presentes. Por ello me parece importante plantear desde el psicoanálisis, la relación que hay entre una
actividad artística y la condición humana. Seguramente cada uno de ustedes tienen alguna referencia de algún
trabajo artístico en el que pudieron percibir o sentir un momento melancólico, al asistir a un museo, leer un
libro, observar una pintura podemos vincularlo a una emoción.
Por ello se debe hablar de la melancolía en el arte, ya que es un tema vasto, y dónde podemos encontrar una
gran cantidad de ejemplos de artistas y obras inspiradas en ella, como materia prima de la expresión artística.
Las artes, el pensamiento filosófico y algunos otros campos que requieren de pensar y experimentar la vida de
otra manera, se han ayudado de la melancolía para poder transmitir ese sentir que pareciera es difícil de
describir. Ya que la melancolía es una especie de desentendimiento con el mundo exterior.
El vínculo no es necesariamente causal, es decir, ser melancólico no se traduce en ser creativo. Sin embargo hay
una larga lista de artistas relacionados con este malestar, y cómo este se convirtió en parte de su proceso
creador. Es necesario ubicar que la persona melancólica no solo sea ―triste‖, puede incluso admitir la posición
en la que se encuentra reconocerlo, y aceptar dichas emociones como parte de su vida para así manifestarla en
un acto creativo.
Es decir puede ser un acto voluntario, de permanecer en el desconsuelo ya que es un proceso eminentemente
personal.
Pero entonces estas expresiones artísticas
¿nos permiten acceder al dolor? Y acaso,
¿nos identificamos con el dolor del artista?
No siempre la melancolía ha sido vista como parte del
proceso creativo, desde el discurso psiquiátrico la
melancolía, o más bien la llamada depresión está ligada a
una serie de síntomas y conductas que hasta cierto punto
imposibilitan al paciente a ser funcional a nivel social y
llevar una ―vida estable‖, a partir de lo establecido
socialmente; en la actualidad, el tratamiento por medio
de fármacos, busca una solución al que se cree es un
problema ya de salud pública de acuerdo con la
Organización Mundial de la Salud (OMS), esto solo nos
muestra la necesidad de nombrar el problema, etiquetar
y consumir los fármacos que se ofrecen como cura,
buscando la llamada higiene mental, donde se aspira a
eliminar el problema, evitando escuchar el dolor de la
persona.
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