Page 75 - Confesiones de mi alumno
P. 75

XV


                  En las clases de tutoría  era cosa natural que su profesor  les hablara de

                  sexualidad  y de adolescencia. Estos temas que deberían educar  muy por el

                  contrario despertaban más la sexualidad en los jóvenes.    Pobre muchacho. Se

                  salía de clases con tantas preguntas que solo      Internet le respondía. Ahí se iba

                  y pasaba  horas y horas en ese vicio, hasta había aprendido a subir sus propios


                  videos que compartía con   ese su amigo el Max. Y pronto, lo que para él era un

                  pasatiempo, un   vicio, se convertiría en un delito.


                  Si le gustaba alguna chica del colegio se le acercaba y le decía: “soy  el mejor


                  matemático de cuarto” como si con ello quisiera enamorarlas. Una que otra le

                  daba importancia y las que le buscaban lo hacían para que les resolviera alguna

                  tarea que ellas no podían hacer, cosas        básicas de algebra y aritmética. Si

                  alguna mujer no le hacía caso        entonces le escribía cartas: era poeta también

                  el muchacho. Tuve la          oportunidad de leer varias de sus cartas, y hubo    una


                   que me gusto,   decía:



                  Para la rosa que resalta en el edén,


                  a ti primavera eterna


                  Te entrego estas palabras



                  Como un ramo de rosas…


                  Parecían letras de alguna canción o copia de algún poema que no        conocía, y

                   terminando de escribir, él mismo las entregaba. Si ella no le  aceptaba le escribía

                   a otra y si esta no le aceptaba se iba tras otra y así sucesivamente. A veces le






                                                            Página

                                                            75
   70   71   72   73   74   75   76   77   78   79