Page 89 - Los caminos de Virginia
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alude a través de ¿Con quién habla…? son testigos del mismo evento. Me arriesgo a declarar

                  un posible origen de esta idea: El anillo y el libro de Robert Browning.


                  5. Del reto anterior se desprendió otro reto y es la figura con la que habría de ilustrar la

                  forma de construcción del poemario. El presente trabajo se hubiese titulado “La presencia

                  de lo apocalíptico en ¿Con quién habla Virginia caminando hacia el agua?” si no hubiese

                  reflexionado más a fondo sobre el poema Una mañana de miel. El debate interno se había

                  tornado en la elección de la figura del apocalipsis, es decir, la narración de la destrucción un

                  mundo para dar cabida a un mundo de elegidos en un mundo que no es terrenal, o la figura

                  de un dragón que se muerde la cola, de una narración del ocaso de un mundo que abre una

                  nueva aurora y una nueva oportunidad sobre la tierra. Este dilema se fue abriendo a medida

                  que iba avanzando el trabajo, de hecho, en la página treinta y uno del trabajo que les he


                  presentado uso equivocadamente el término “apocalipsis” al referirme a la propuesta de la
                  lectura de la obra: “La lectura que propongo es la división de los poemas en grupos: “las


                  invocaciones, las referentes a guerras y  dictaduras, las referentes a la decadencia  de la

                  modernidad, las que reivindican la  naturaleza y a la poesía misma, y el apocalipsis”. El

                  término “apocalipsis” ha de ser reemplazado, si el trabajo quiere ser coherente, por futuro o

                  aurora, que considero  más apropiado ya que  durante el proceso argumento que con  el

                  poema Una mañana de miel se abre una esperanza sobre la tierra. Repito: El debate interno

                  era si la figura con la que quería  ilustrar la  forma de construcción del poemario era el

                  apocalíptico o el  eterno retorno.  Logré que estas dos opciones dialogaran y opté por la

                  segunda figura pero dejando claro que William Ospina usa imágenes  apocalípticas y un

                  tono apocalíptico (Derrida) para distanciarse  y  rechazar  el  entorno  moderno. Trato de

                  explicar en qué consiste tanto la imagen apocalíptica como el tono apocalíptico y su función

                  en la modernidad, y expongo la figura hindú del Mahayuga que está compuesto por yugas o

                  edades, que tienen una aurora y un crepúsculo que abre una nueva aurora y así hasta el

                  infinito. Entre más corta la distancia temporal de un yuga, la degeneración del hombre es



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