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Literatura 5° San Marcos
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Semana
La literatura de la emancipación es un periodo, una etapa de nuestra literatura determinada por la temática propia
de un proceso histórico que culmina con el término de la Colonia, el Virreinato.
La revolución de Túpac Amaru, en 1780, marca el inicio de la literatura de la emancipación, lo que no quiere decir
que sus manifestaciones primigenias se dieran recién ese año. ¡No! esta literatura nace desde que nuestros
antepasados, conscientes de la opresión, aspiran a una patria libre.
Algunos de sus representantes fueron:
• José Baquíjano y Carrillo: Elogio al Jáuregui.
• Juan Pablo Vizcardo y Guzmán: Carta a los españoles americanos.
• Mariano Melgar: Elegías: Oda a la libertad, Yaravíes.
En la etapa emancipadora, durante la consolidación de nuestra independencia y en los vacilantes primeros años de
la República, los periódicos tuvieron un rol importante en la difusión de las ideas libertarias, forjando la conciencia
de patria y orientando la conciencia pública, uno de los órganos periodísticos más importantes fue “El Mercurio
Peruano”.
EL MERCURIO PERUANO
Apareció en 1791 como vocero de la Sociedad Amantes de Lima, que reunía a los intelectuales preocupados por el
futuro del Perú y los peruanos, entre sus miembros tenemos a Hipólito Unanue, José Baquíjano y Carrillo y Toríbio
Rodríguez de Mendoza. El Mercurio Peruano señala el origen del patriotismo criollo que va a manifestar
abiertamente sus ideales libertarios y a lo largo de cuatro años se convierte en el hecho cultural más importante
del periodo de la emancipación. Los ocho volúmenes que reúne el total de ediciones de este periódico nos ilustran
sobre diversos aspectos de un pueblo que busca su independencia.
MARIANO MELGAR (1790 – 1815)
Nació en Arequipa en 1790. Hizo sus primeros estudios en el Convento de San Francisco de
Arequipa y en 1807 ingresó al Seminario de San Jerónimo de la misma ciudad para cursar
Teología; en 1810 y 1813 tiene una intensa actividad pública y se define políticamente: diversos
hechos de la guerra por la independencia van a estimular su inspiración poética.
En 1813, Melgar abandona el Seminario y viaja a Lima, donde prosigue su vinculación con los
grupos patriotas. Se dice que uno de los motivos de ese viaje está relacionado con el
acontecimiento personal más importante en toda la corta vida de Melgar: su amor idealizado y no
correspondido por María de los Santos Corrales, una joven siete años menor que el poeta y que él convirtió - bajo el
nombre literario de Silvia - en el tema central de su obra poética.
Regresa en 1814 a Arequipa y allí se entera del alzamiento del brigadier Pumacahua en el Cusco, contra el poder
español. Se enrola en sus tropas como Auditor de Guerra y como artillero. En las Pampas de Umachiri, los rebeldes
son derrotados y Melgar hecho prisionero. Tras un juicio sumario, fue fusilado el 12 de marzo de 1815, antes de
cumplir los 25 años.
Su poesía representa fielmente el momento prerromántico en la literatura peruana. Se trata de un momento de
transición entre las tradiciones clásicas y las novedades que el primer Romanticismo Europeo había puesto en
circulación.
El tema principal de su poesía es el amoroso y es el que mejor muestra su actitud romántica. Su poesía cívica y sus
traducciones revelan el poderoso influjo de la poesía neoclásica española y de los autores grecolatinos.
Como poeta, principalmente, Melgar incorporó a la literatura peruana motivos y acentos de origen provinciano,
mestizo, popular, bastante nuevos para la poesía de ese entonces. Ensayó metros adecuados a su temperamento y
a sus temas, y enriqueció así la lírica nacional.
El tono de sinceridad y autenticidad de su poesía es inconfundible y se distingue del tono afectado, pedante y
académico de gran parte de la poesía de la época. La poesía de Melgar se funda en experiencias (dolores, alegrías,
ansias, frustraciones) reales, y eso determina la naturalidad, la fluidez conversacional de sus versos.
Escrita entre los 23 y 25 años, frustrada por la temprana muerte, la poesía de Melgar no alcanzó a evolucionar y
madurar suficientemente. Es una obra de juventud, con todos sus defectos y excesos que eso supone.
OBRAS
1. Originales
a) De tipo clásico: b) De tipo popular:
- Cinco elegías - Diez yaravíes
- Cinco odas - Cinco fábulas: “El cantero y el asno”, “Las
- Carta a Silvia (endecasílabos asonantados) abejas”, “Las cotorras y la zorra"; "Las aves
- Dos sonetos: “A Silvia”, “La mujer” domésticas” y “El asno cornudo”
Compendio -88-