Page 139 - Arquitectos del engaño
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camisetas de verdugo de color carmesí. Después de sus "revolucionarios" actos de terror entre 1.848 y 1.849,
        Garibaldi se convirtió en un hombre perseguido, huyó y se vio obligado a mantenerse alejado. Vivió en
        África del Norte, en Estados Unidos y en Perú. Volvió a Italia en 1.854. El intento de Garibaldi en 1.859
        para  hacer  del  Tirol  una  parte  de  Italia  fue  un  fracaso,  sin  embargo.  La  guerra  terminó  repentinamente
        mientras él se preparaba para atacar al enemigo.
               El  6  de  mayo  de  1.860,  Garibaldi  salió  de  Génova  con  1.067  hombres  y  comenzó  un  nuevo
        levantamiento. El 11 de mayo, aterrizó en Marsala, Sicilia, con sus camisas rojas. Allí derrotaron varias
        veces una fuerza varias veces mayor y se hizo el Señor de la isla y se proclamó dictador. Ya que Garibaldi se
        llamaba  a  sí  mismo  socialista,  fundó  una  dictadura  socialista.  El  cruel  Garibaldi  instó  a  sus  cómplices:
        "Nuestros corazones no pueden albergar ningún tipo de misericordia."
               Seis meses más tarde fue el turno de la Italia continental. El 8 de noviembre de 1.860, Garibaldi
        marchó hacia Nápoles con el Rey de Cerdeña, Victor Emmanuel II a su lado. El masón Victor Emmanuel
        quería ser rey de toda Italia. Mazzini y Cavour le dieron el trono.
               En 1.862, Garibaldi participó en el asalto al Estado Papal, en el que fue capturado. Le concedieron la
        amnistía y pronto organizó de nuevo una revuelta, por lo que fue detenido pero logró escapar.
               Durante ese mismo año, su duro trabajo para destruir el viejo orden mundial le hizo ganar el grado
        33º y a partir de entonces se convirtió en gran maestro del Rito Escocés de Palermo y en 1.864 la Asamblea
        Constituyente de Nápoles escogió a Garibaldi como gran maestro honorífico de la Grande Oriente de Italia.
        Se convirtió en el "Primer Francmasón Italiano".
               La  Grande  Oriente  de  Italia  fue  fundada  por  Napoleón  Bonaparte  en  Milán,  en  1.805.  Garibaldi
        también era gran maestro de l'Ordre du rite Memphis-Misraim. Junto con los sindicatos del crimen, planeó
        crímenes atroces contra gente políticamente incómoda.
               En 1.867, Garibaldi fundó el Consejo Supremo de los Masones de Italia y la Asociación para la Paz y
        la Libertad, que comenzó a difundir los Estados Unidos de Europa. Esta unión debía poner fin a los estados
        nacionales, después de que los masones intentaran fundar un súper-estado global. El sueño masónico sobre
        los Estados Unidos de Europa tenía que ser una realidad, a cualquier precio, aunque fuera necesario emplear
        tanto  el  fuego  como  la  espada.  En  cambio  fue  elegido  el  astuto  método  del  paso-a-paso,  que  suponía
        innumerables  engaños  políticos.  Diferentes  estados  nación  serían  fundados  y  destruidos  camino  de  un
        imperio mundial.
               Garibaldi continuó siendo un agitador y fue nuevamente condenado a prisión. Pronto le liberaron y
        tomó parte en la guerra de Francia contra Alemania en 1.870-1.871. Su único objetivo era la destrucción,
        limpiar el terreno para la construcción del nuevo templo de Salomón.
               En Madrid el joven anarquista Mateo Morral lanzó una bomba al cortejo de la boda real el 31 de
        mayo de 1.906. Pero Alfonso XIII y su esposa Victoria Eugenia sobrevivieron. El terrorista inmediatamente
        se suicidó. Se descubrió que había trabajado en una editorial, que pertenecía al conocido anarquista y masón
        Francisco Ferrer. La policía sospechaba que Ferrer habría planeado este atentado contra la vida del rey, ya
        que anteriormente había sido sospechoso de dos asesinatos políticos. Ferrer fue detenido el 4 de junio de
        1.906. Su abogado Bulot (un hermano masón) se encargó de la defensa. Ferrer fue liberado el 12 de junio
        (Revue Maçonnique, enero 1.907, nº 310, p. 13).
               En junio de 1.909, comenzaron a aparecer en España problemas violentos. Los masones instigaron
        alborotos en Barcelona, durante los cuales 97 edificios, incluyendo 76 iglesias católicas, capillas y lugares de
        reunión, fueron quemados y entonces fueron violadas y asesinadas monjas (Edward Cahill, " La masonería y
        el movimiento Anticristiano", Dublín, 1.959).
               El principal instigador fue nuevamente Francisco Ferrer. Fue condenado por causar la revuelta en
        Barcelona y ejecutado el 13 de octubre de 1.909. Era el francmasón más famoso de España y anarquista y
        fue declarado mártir por las fuerzas oscuras.
               El  ex-masón  Sidonio  da  Silva  Pais  llegó  al  poder  el  8  de  diciembre  de  1.917  para  derrocar  al
        gobierno  masónico  de  Portugal.  Como  presidente,  empezó  conscientemente  a  apoyar  los  intereses
        nacionales. Decretó la amnistía para todos los presos políticos. Los masones le consideraban un traidor y una
        alimaña que tenía que ser liquidada. El 14 de diciembre de 1.918, Pais fue asesinado a tiros en la estación de
        tren de Rossio de Lisboa, por un sindicalista y soldado del ex-Frente Occidental. Pais iba camino de Braga
        para intentar evitar una guerra civil.
               En febrero de 1.920, el gran maestro portugués Sebastiao Magalhaes de Limas fue detenido por su
        participación en el golpe de estado masónico del 14 de mayo de 1.915, contra el dictador Pimenta de Castro.
        Los  masones  internacionales  comenzaron  a  actuar  inmediatamente.  Poco  después,  de  Limas  y  su  amigo
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