Page 140 - MARX DOSCIENTOS AÑOS DESPUÉS (2018)
P. 140

Marx: doscientos años después (1818-2018)

          enajenar al trabajador. La apuesta estrictamente mercantilista
          de  la  educación  escolar,  como  referente  del  sistema
          productivo,  genera  por  lo  menos  sospechas  respecto  a  sus
          intenciones.  De  allí  la  vigencia  de  los  conceptos  del
          pensamiento de Marx para abordar tales coyunturas.

          Bien indica Suchodolski (1965) que “las concepciones de la
          enseñanza se vinculan siempre con un determinado concepto
          del hombre; incluso en el caso de que este concepto no sea
          objeto de una investigación especial de los pedagogos, sino
          exclusivamente  emprendido  por  las  clases  dominantes”  (p.
          195). Desde luego, permanece el diseño de la escuela como
          un escenario en que se replican los valores y los intereses de
          una clase social, antes burguesa, ahora capitalista-financiera-
          neoliberal, la cual tiene una alta probabilidad de influencia en
          el diseño del modelo de educación que se imparte, en el cual
          existen  pocas  resistencias.  Esta  situación  está  muy
          relacionada  con  la  legitimidad  que  se  otorga  al  discurso
          democrático  como  deseable  en  la  educación  escolar.  Se  ha
          caído  en  la  trampa,  respecto  al  análisis  de  la  educación
          escolar,  de  afirmar  que  democracia  y  capitalismo  son  dos
          aspectos  diferentes.  Mientras  tanto,  ambas  reivindicaciones
          del pensamiento liberal se cruzan y confluyen en el diseño de
          currículos coherentes con sus propios intereses.

          En  tal  sentido,  el  análisis  de  las  políticas  educativas  que
          apuntan a la cobertura del sistema, no puede verse con menos
          recelo, a sabiendas que la incorporación de los sujetos a una
          escuela sumisa al modo de producción, evita la reivindicación
          de su emancipación y la construcción de su humanidad desde
          la  explotación  amplia  de  sus  virtudes  y  sus  capacidades,
          diferentes  a  las  de  constituirse  en  eslabón  del  sistema
          productivo  del  capital.  Incluso,  desde  la  perspectiva  del
          pensamiento  de  Marx  puede  interpretarse  la  democracia
          contemporánea como un falso discurso. La reivindicación del



                                     140
   135   136   137   138   139   140   141   142   143   144   145