Page 142 - Debate anti-utopico
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constitucionales para la alternancia en el poder y la realización continua
de elecciones libres, eran suficientes garantías de legitimidad en el pro-
ceso democrático.
El estudio de la democracia en Bolivia siempre sobrevaloró las pers-
pectivas occidentales como los enfoques institucionalistas, dejando de
estudiar los problemas referidos a las constantes crisis del Estado y los
obstáculos estructurales en la consolidación democrática, sin abordar
tampoco las influencias del Katarismo y el Indianismo como plantea-
mientos teórico-ideológicos propios de la evolución histórica boliviana
(Grindle & Domingo, 2003).
Los esfuerzos por llevar adelante diferentes reformas constitucionales
en Bolivia, representaron uno de los acontecimientos más importantes
del país, y en general en toda América Latina, sobre todo porque pre-
sentaron un proceso muy conflictivo y con diferentes significados para
repensar la institucionalización democrática y las crisis de gobernabili-
dad en el área andina.
Al interior del Congreso Nacional, Bolivia realizó dos reformas
constitucionales substanciales en 1994 y en el año 2004, concentrándose
especialmente en los cambios para el ámbito judicial como el Consejo
de la Judicatura, el Tribunal Constitucional, el Defensor del Pueblo, la
descentralización política, la reforma del sistema político con un énfa-
sis en el fortalecimiento de los partidos políticos, y la metodología para
elegir a los presidentes dentro del Congreso, en caso de que ninguno de
los candidatos lograra la mayoría absoluta en las elecciones generales.
Se valoró mucho el supuesto ideológico donde la democracia boliviana
debía convertirse en una forma de gobierno verdaderamente institucio-
nalizada, que además sabía cómo convivir con las reformas económicas
de mercado. Asimismo, se elogió la formación de gobiernos de coalición,
enalteciendo la capacidad de los partidos para realizar pactos de gober-
nabilidad, lo cual parecía colocar al país dentro de los marcos de una
efectividad democrática duradera (Rivera, 2010).