Page 60 - Libro de Compilacion 2019_Neat
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predecesores se inspira en la religión. Todo tiene un opuesto para Pitágoras, por lo que cada cosa existe a causa de la otra, en su mutua distinción, que a su vez se concilian por una armonía celestial, una ley que se aplica a todo, con veneración mítica, lo que ha llevado a considerarlo más mítico que racionalista, en el que consideraba que el mundo era uno, eterno y divino, pero a su vez limitado, que obedecía a un orden que lo organizaba, un kosmos, un orden bello, basado en las matemáticas y la geometría, por lo que a diferencia de los Jónicos se centran en las formas, más que en la materia, dándole importancia al orden, a la medida y a la proporción. Russell (1971) afirmaría que la importancia de Pitágoras fue introducir las matemáticas como argumento deductivo-demostrativo, influenciando la filosofía y el método científico. Por otra parte Parménides representa un hito histórico en cuanto a sus consideraciones sobre el logos. Dando un giro radical al pensamiento basado en el arjé, al poner como centro de su pensamiento el ser. Parménides se cuestionará ¿qué es el ser?, y al tratar de contestar nos dirá que el ser es uno e inmutable, el ser es y el no ser no es, por lo que el ser no hay forma que no sea según este esquema. En tal sentido para Parménides el movimiento no es posible, la realidad toda estaba hecha de una única sustancia, un único ser, que es eterno, inmutable, inmóvil, e ilimitado o infinito, ya que si algo no puede no ser, no hay posibilidad de cambio, de mutabilidad, siempre será ser, y el no ser también siempre será no ser. Al respecto Ozcoide (2012) considera que “Cuando Parménides dice que lo que existe es el ser y de este ser predica todo tipo de perfecciones es evidente que no puede referirse a los entes que percibimos por los sentidos y que son tan cambiantes, sino a otro mundo que está más allá del orden empírico al que se llega por la razón. De manera que así como Anaximandro introdujo en el orden natural lo infinito e indeterminable y Heráclito el logos inmanente, ahora Parménides, contradiciendo a Heráclito equipara lo sensible con lo inteligible”(p. 38). Parménides considera que los sentidos nos engañan y nos muestran ilusiones, de allí que los aparentes cambios de las cosas, los cuales podían mudar 60