Page 152 - Donde termina el arco iris
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CECELIA AHERN Donde termina el Arco Iris
amor y suficientes oportunidades, pero me lo tiró todo a la cara. Sería una tonta si
siguiera abrigando esperanzas. No es saludable ni para mí ni para Katie. Bailaré
desnuda en la calle cuando termine el proceso de divorcio.
¿Te has enterado de que Stephanie está embarazada? Sale de cuentas en
noviembre y, como es natural, toda mi familia está entusiasmadísima. Papá y mamá
se encuentran estupendamente; siempre preguntan por ti y por Josh, y están
disfrutando mucho la jubilación. Ahora andan pensando en vender la casa e irse a
vivir al campo, donde la vida es más barata, para poder emplear el dinero que les
sobre en viajar por el mundo durante los años que les quedan por delante. Me parece
una gran idea. No necesitan para nada todas esas habitaciones vacías (excepto
cuando me presento en su puerta con lágrimas en los ojos) y a ninguno de los dos le
ata nada a la ciudad. Aunque eso también significa que tengo que apurarme en
encontrar empleo para que Katie y yo podamos mudarnos. No me meten prisa, pero
me consta que les interesa poner la casa en venta cuanto antes ya que en verano es
cuando es más fácil venderla. Entonces seré el único miembro de la familia que viva
en Dublín y supongo que me sentiré un poco sola. Kevin está en Kilkenny, Steph en
Francia y papá y mamá estarán siempre de viaje. Sólo quedaremos Katie y yo. Y
Brian el Llorica.
Mi amiga Ruby va a llevar a su hijo Gary a clases de salsa, lo cual promete ser
divertido. Ya conociste a Gary y seguro que estás de acuerdo en que no es la persona
más expresiva o emotiva del mundo. Pero es una buena idea, supongo. Katie y yo
tendríamos que hacer algo juntas. De vez en cuando se va a pasar el día con su padre,
pero nosotras casi nunca salimos solas por ahí. Siempre nos quedamos en casa y
acabamos discutiendo. Pensaré algo que pueda gustarle, a lo mejor me la llevo a un
concierto.
Cuando vivíamos con Greg yo era la mamá enrollada que acudía en su rescate,
pero ahora, con Brian aquí, él es el papá nuevo enrollado que dirige una discoteca de
moda y yo soy la mamá aburrida que la obliga a limpiar su habitación. Por
descontado, enterarse de que Brian es dueño de una discoteca no ha hecho más que
reforzar los deseos de Katie de convertirse en DJ. No sé qué clase de bicho he criado.
Cada vez pone la música más alta. Papá y mamá se habían acostumbrado tanto al
silencio que ha reinado en la casa en los últimos años que creo que si Katie vuelve a
poner la música a todo volumen, papá se volará la tapa de los sesos.
En fin, éstas son mis novedades. Voy pasando los días despacio, tomándolos
como vienen y todas esas paparruchadas. Por favor, contesta cuando te llame. Lo
único que no sería capaz de soportar en esta tierra sería perder a mi mejor amigo.
Aunque sea un hombre.
Con todo mi amor,
Katie
PHIL: O sea que estás cabreado porque ahora no se muda a Boston porque el padre de
su hija, a quien no ha visto en trece años, ha reaparecido en escena y quiere
ocuparse de Katie. ¿Es eso?
ALEX: Sí.
PHIL: Dios santo. ¿Quién te escribe los guiones?
Querida Rosie:
Perdona, Rosie. Sé que éstas han sido las peores semanas de tu vida y que
debería haberme mantenido en contacto contigo. A veces me frustro mucho al ver
cómo te va la vida, pero sé que no me corresponde a mí controlarla. Tienes que tomar
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