Page 154 - Donde termina el arco iris
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CECELIA AHERN                                                             Donde termina el Arco Iris
                       discoteca. Es perfecto. Todo encaja en mi plan.
               TOBY: ¿Te dijo que podrías trabajar en su discoteca?
               KATIE: No, pero no se atreverá a decirme que no, ¿no crees?
               TOBY: No sé. ¿Cómo se llama la discoteca?
               KATIE: Dyma Nite Club. Es guay, ¿no?
               TOBY: Sí.
               KATIE: Tú también puedes venir si quieres.
               TOBY: Gracias. ¿Te gustaría vivir en Ibiza?
               KATIE: Para empezar, sí. Primero cojo experiencia en su discoteca y luego puedo viajar
                       por el mundo trabajando en montones de discotecas de distintos países. ¿Te
                       imaginas ganarte la vida poniendo música? Es el paraíso.
               TOBY: Entonces necesitarás pletinas, ¿verdad?
               KATIE: Sí. Mi papá dice que me las puede conseguir. Tiene un montón de amigos que
                       son DJ y que pueden conseguir los mejores equipos a mejor precio que en las
                       tiendas. Qué guay, ¿no?
               TOBY: Sí. Es raro que le llames papá.
               KATIE: Sí, ya lo sé. Aunque en realidad a él no lo llamo así, sólo cuando hablo con
                       otros. Supongo que esto no es lo más normal. Espero acostumbrarme pronto.
               TOBY: Sí, me lo imagino. ¿Sabes algo de Greg?
               KATIE: No. ¿Por qué?
               TOBY: No se lo digas a tu madre, pero mis padres y yo fuimos a cenar a un chino ayer
                       por la noche y estaba allí con una mujer. Se quedó muy cortado al verme y
                       quiso hacerse el simpático llamándome para que me acercara a su mesa y tal.
               KATIE: Oh, Dios mío. ¿Qué le dijiste?
               TOBY: Nada. Hice como que no le veía y pasé de largo.
               KATIE: Bien hecho. Se lo merece. ¿Se enfadaron tus padres?
               TOBY: No, mamá me guiñó el ojo y papá fingió que no había visto a Greg.
               KATIE: ¿Con quién estaba?
               TOBY: Quién. ¿Mí padre?
               KATIE: No, idiota. Comosellame.
               TOBY: Con una rubia. Pero no se lo digas a tu madre. ¿Ya ha encontrado trabajo?
               KATIE: No, aunque está yendo a entrevistas todos los días. Últimamente está de un
                       humor   de   perros,   va   dando   portazos   por   toda   la   casa   como   si   fuese   el
                       Anticristo. El abuelo dice que eso sería más propio de mis trece años. La pobre
                       está que echa chispas.
               TOBY: ¿Tienes que ir pronto al dentista?
               KATIE: Sí, el abuelo me lleva mañana. Se me han vuelto a romper los aparatos. ¿Por
                       qué?
               TOBY: ¿Puedo ir contigo?
               KATIE:  ¿Por qué quieres acompañarme siempre? Tengo la boca en carne viva y el
                       dentista me hace trizas mientras tú estás allí sentado comiendo piruletas.
               TOBY: Me gusta ir. Apuesto a que esta mañana has tomado cereales para desayunar.
               KATIE: ¿De qué vas? ¿Es que tienes poderes paranormales?
               TOBY: No, es que había restos en tus aparatos.
               KATIE: Búscate la vida, Toby.
               TOBY: Ya tengo una vida. ¿Puedo acompañarte mañana?
               KATIE: ¿Por qué te obsesionan tanto los aparatos, bicho raro?
               TOBY: Son interesantes.
               KATIE: Ya, casi tan interesantes como este examen de geografía. Anda, dime, ¿cuál es
                       la respuesta de la pregunta 5? ¿La capital de Australia es Sidney?
               TOBY: Pues claro, Katie.







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