Page 125 - Confesiones de un ganster economico
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a Indonesia. Al final transigió.
Desconozco los detalles de lo ocurrido entre otros colegas míos gángsteres
económicos y los demás personajes saudíes clave. Lo único que sé es que
finalmente la familia real dio su aprobación a todo el paquete de medidas.
MAIN, por su parte, fue recompensada con uno de los primeros y más
lucrativos contratos, administrado por el departamento del Tesoro
estadounidense. El encargo consistía en realizar una evaluación completa del
desorganizado y anticuado sistema eléctrico del país y diseñar otro nuevo
conforme a las normas técnicas vigentes en Estados Unidos.
Como de costumbre, me correspondió enviar el primer equipo de trabajo a
fin de obtener las previsiones de desarrollo económico y carga eléctrica para
cada región del país. Tres de los hombres que trabajaban para mí, todos ellos
expertos en proyectos internacionales, se disponían a partir hacia Riad cuando
nos llegó un comunicado del departamento jurídico recordando que según las
condiciones del contrato estábamos obligados a haber montado un despacho en
RIAD, y tenerlo en marcha, en el plazo de muy pocos meses, de los cuales ya
había transcurrido uno, sin que nadie se hubiese fijado en esa cláusula.
Además, nuestro acuerdo con el Tesoro estipulaba que todo el equipamiento
debía ser de fabricación estadounidense o de Arabia Saudí. Como en este país
no existía ninguna fábrica que produjese tal género de artículos, sería
necesario enviarlo todo desde Estados Unidos. Grande fue nuestra
consternación cuando nos enteramos de que los puertos de la península árabe
estaban bloqueados por largas colas de petroleros esperando carga. Podían
pasar meses antes de que entrasen en el reino los enseres enviados.
Pero no iba a ser MAIN quien perdiese un contrato valioso por culpa de un
par de despachos amueblados. En una reunión de todos los interesados
estuvimos reflexionando hasta encontrar la solución, que consistió en fletar un
Boeing 747, cargado de enseres comprados en Boston y alrededores, y
enviarlo rumbo a Arabia Saudí. Se me ocurrió entonces que sería bonito que ese
avión perteneciese a la United Airlines y fuese pilotado por cierto comandante
cuya esposa había desempeñado un papel tan esencial en persuadir a la Casa de
Saud.
El acuerdo entre Estados Unidos y Arabia Saudí transformó el reino,
prácticamente, de la noche a la mañana. Las cabras fueron sustituidas por
doscientos camiones compactadoreá de residuos, ultramodernos, pintados de
amarillo y suministrados por Waste Management, Inc. bajo
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