Page 198 - Las enseñanzas secretas de todos los tiempos
P. 198

una de estas naciones el mérito de ser la cuna de la astrología y la astronomía. Los

  indios  de  América  Central  y  del  Norte  también  conocían  el  Zodiaco,  aunque  los
  modelos y la cantidad de los signos diferían en muchos detalles de los de Oriente.

       La  palabra  «zodiaco»  deriva  del  griego  ζωδιακός  que  significa  «círculo  de

  animales» o, según creen algunos, «animalillos». Es el nombre que daban los antiguos

  astrónomos  paganos  a  un  conjunto  de  estrellas  fijas,  de  unos  dieciséis  grados  de
  ancho,  que  aparentemente  rodeaban  la  tierra.  Robert  Hewitt  Brown,  del  grado  32,

  afirma  que  la  palabra  griega  zodiakós  procede  de  zo-on,  que  significa  «animal»,  y

  añade que «esta palabra se compone directamente de los primitivos radicales egipcios

  zo, “vida”, y on, “ser”».
       Los griegos y, posteriormente, otros pueblos en los que tuvo influencia su cultura,

  dividían la zona del Zodiaco en doce sectores, cada uno de dieciséis grados de ancho y

  treinta grados de largo. Estas divisiones se llamaban «las casas del Zodiaco» y, durante
  su recorrido anual, el sol iba pasando, por turnos, por cada una de ellas. Se buscaron

  formas  de  criaturas  imaginarias  en  los  grupos  de  estrellas  limitados  por  aquellos

  rectángulos y, como la mayoría de ellos tenían forma de animales —al menos en parte
  —, posteriormente se conocieron como las constelaciones, o los signos, del Zodiaco.

       Según una teoría popular con respecto al origen de las criaturas zodiacales, fueron

  producto de la imaginación de los pastores, que, mientras vigilaban sus rebaños por la

  noche, entretenían la mente buscando formas de animales y de aves en los cielos. Esta
  teoría  es  insostenible,  a  menos  que  se  entienda  por  «pastores»  a  los  sacerdotes-

  pastores de la Antigüedad. Es poco probable que los signos del Zodiaco deriven de los

  grupos de estrellas que representan en la actualidad. Es mucho más probable que las

  criaturas asignadas a las doce casas simbolicen la calidad y la intensidad del poder del
  sol mientras ocupa las distintas partes del cinturón zodiacal.

       Sobre  este  tema,  Richard  Payne  Knight  escribe  lo  siguiente:  «El  significado

  emblemático que se atribuía a ciertos animales no era más que la generalización de
  alguna  característica  determinada  y,  por  consiguiente,  algo  que  la  mente  puede
  inventar o descubrir con facilidad; en cambio, las colecciones de estrellas que llevan el
  nombre de determinados animales no se parecen en absoluto a ellos y, por lo tanto, no
  se trata más que de meros signos convencionales adoptados para diferenciar ciertas
  porciones  del  cielo  que,  probablemente,  estaban  consagradas  a  los  atributos

  personificados que representaba cada uno de ellos».                     [40]

       Algunos expertos opinan que al principio el Zodiaco estaba dividido en diez casas,
  o  mansiones  solares,  en  lugar  de  doce.  En  la  época  primitiva,  había  dos  métodos

  distintos  —uno  solar  y  el  otro  lunar—  para  calcular  los  meses,  los  años  y  las

  estaciones. El año solar estaba compuesto por diez meses de treinta y seis días cada
   193   194   195   196   197   198   199   200   201   202   203