Page 111 - MARX DOSCIENTOS AÑOS DESPUÉS (2018)
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Marx: doscientos años después (1818-2018)
Totalidad caótica y determinaciones abstractas: el caso del
universo simbólico
Dentro de la premisa de que “todo lo real es racional y todo
lo racional es real” encontramos la gran disyunción de Marx
sobre el pensamiento hegeliano, este último concibe lo real
como un producto del pensar, mientras que Marx sitúa su
punto de partida en lo real y concreto, entendido esto como lo
material con “a” –de contenido- opuesto a lo formal o
netamente ideacional, afirmando siempre que todas aquellas
representaciones caóticas que hemos construido en nuestra
cabeza por medio de una actitud natural o experiencia y una
actitud crítica o reflexión, nunca podrían identificarse
propiamente con lo real, puesto que dicho proceso dentro de
sí siempre guarda un grado de exterioridad el cual es la
posibilidad de todo proceso autopoiético del conocer.
Dussel, siguiendo a Marx, afirma que “El conocer por
“representación” es un acto cognitivo inicial, ingenuo,
primero, pleno de sentido, pero confuso, caótico. A partir de
la “representación” originaria comienza su acción –
productiva de conocimiento– la abstracción, como momento
analítico de la razón” (1991, p. 50).
En efecto, este hecho que distanciará a Marx de Hegel será la
misma instancia que dentro de la construcción teórica de
Cassierer (1967) distanciará al hombre del animal
propiamente dicho, ya que en su análisis al biólogo Uexküll y
su planteamiento del “círculo funcional” le posibilita
determinar que dicho esquema conceptual no puede ser
aplicado a la especie humana dada su condición incipiente
por revertir el orden natural de la especie, esto es, el
aprovechamiento de su razón como astucia de la cual fue
dotado para generar la producción, reproducción y desarrollo
de su vida humana en comunidad. En otras palabras, en
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