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go del ultimátum con la lucha de estatus entre preferencia racional adaptativa -nosotros nos
chimpancés y otros monos que se asemejan a adaptamos racionalmente a lo que tenemos, e
nuestros ancestros los humanos primitivos. incurriríamos en nuevos costos al adaptarnos a
algo nuevo. Una persona que queda ciega en
Mencioné señalar, pero no sugerir, que la per un accidente debe incurrir en costos para adap
sona que responde en el juego del ultimátum tarse a estar ciego. Pero una persona ciega que
está persiguiendo una reputación de dureza gracias a la negligencia de un doctor no logra
porque espera jugar otra vez con el mismo pro ganar su vista ya se ha adaptado a estar ciego,
ponente. Ese sería un caso fácil para el análisis así que su pérdida de (posible) vista es menor
de la elección racional. El caso difícil es cuando que la pérdida de visión de una persona vidente.
no hay un prospecto repetido del juego. En ese
caso la respuesta de rechazar una oferta insul Puede ser objetado que hablar de preferencias
tantemente baja es en un sentido estricto más adaptativas, como múltiples "yo", viola la su
emocional que racional, pero en un sentido más posición normal del economista de la elección
amplio racional porque la emoción que genera racional sobre preferencias estables. Pero obvia
Universidad de Lima juego del ultimátum. Los únicos"derechos"en la así todos los economistas podrían referirse a él
mente las preferencias de las personas cambian,
es parte de un complejo emocional y cognitivo
que activa el hacer compromisos que son racio
nales ex ante.
pero ordinariamente es fácil y poco interesante
explicar un cambio en el comportamiento (por
ejemplo, una caída en la demanda de algún bien
El efecto de dotación está relacionado con el
como resultado del incremento de su precio
sociedad prehistórica habrían sido los derechos
de Derecho de la de posesión, y entonces las personas que no relativo) diciendo que las preferencias de las
personas cambiaron; que es como "explicar"
se aferraron a lo que tenían habrían estado en
el comportamiento irracional diciendo que las
desventaja. Esto puede explicar el experimento
personas no siempre son racionales -la cual es
una declaración cierta, más no útil. Rechazar la
de las tazas de café discutido por JST. El ejem
plo en sí mismo ilustra una particularidad, un
cias, no pone más allá de los límites de la Econo
Facultad vestigio de una adaptación racional hacia una invocación fácil de los cambios en las preferen
situación desvanecida, aunque debo sugerir
mía la explicación del por qué ciertos cambios
una explicación racional completa en breve.
indudables de las preferencias ocurren31.
El caso más común del efecto de dotación es
Revista editada por alum nos de la desprenderse haya sido suyo por un largo tiem cionales y otras áreas públicas recreacionales
Encuestas sobre actitudes hacia parques na
el caso en el que el bien al que a uno le piden
po, el cual puede entenderse directamente en
revelan dramáticos efectos de dotación. Al pre
términos de la elección racional30. Para empezar,
guntárseles cuánto dinero pedirían por vender
cualquiera que posee un bien, exceptuando el
sus derechos a usar tales áreas, las personas
dan cifras mucho más altas que cuando se les
propietario marginal, lo valora sobre el precio
pregunta cuánto ofrecerían para comprar tales
del mercado. Esto implica que los dueños del
derechos. Esta disparidad no tiene por qué
bien, como clase, lo valoren más que cómo lo
considerarse irracional. Simplemente puede
hacen los no propietarios -si no lo hicieran,
cación más profunda se basa en la idea de la
el acceso a los parques nacionales32. La ausencia
131 lo venderían a los no propietarios. Una expli reflejar las ausencia de sustitutos cercanos para
30. El análisis que continúa es esbozado en: POSNER, Richard. Economic Analysis ofLaw. Quinta Edición. 1998, pp. 20,
ADVOCATUS 31. Sobre la Economía de la formación de preferencias, véase: BECKER, Gary. Accounting for tastes. 1996.
95-96.
32. Cfr:. LEVY, Daniel y FRIEDMAN, David.'The Revengofthe Redwoods?Reconsidering Property Rights and the Economic
Allocation of Natural Resources". En: Universidad de Chicago Law Review N° 61.1994, pp. 493 -495.
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