Page 65 - LIBRO ERNESTO
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Capítulo 4
¿QUién ME pUSO EL ApOdO dE
‘TROMpUdO’?
n la cancha hablaba fuerte, por eso me pusieron ‘Trompudo’.
Tengo un tono alto de voz. No recuerdo con precisión si la
Eidea del sobrenombre fue de Paco Zurita o de algún otro
compañero. Era gritón, escandaloso y todos lo sabían. Tenía perfiles
de líder y lo mostraba en la cancha, primero con enorme entrega
personal y luego arengando a mis compañeros. Yo respeté mi
profesión. Para jugar al fútbol iba a la cancha con todas las de ley.
Bien peinado, con la ropa de juego limpiecita. Regresaba cabezón,
con cortes, con huellas de sangre en mi cara, pero era porque dejaba
la vida en la cancha. Yo les gritaba a mis compañeros. No toleraba
que no estén concentrados.
La historia del fútbol recoge la ac-
tuación de varios personajes que
tenían mis características. El que
más recuerdo es el de Néstor Raúl
Rossi. Jugador de River y de la se-
lección argentina. Tenía un voza-
rrón y vivía emanando órdenes en
la cancha. Pasaba gritándole todo
el partido a Orestes Omar Cor-
batta, que era un puntero derecho
sensacional. A ‘Pipo’ Rossi le de-
cían la ‘Voz de América’. Y lo era.
Un grande del fútbol de todos los
tiempos.
Yo era bravo en la cancha. No
prepotente, pero eso si no dejaba
La pelota bajo su mano derecha. Su amiga factura sin cobrar. Una vez tuve
y fiel compañera en el tránsito por el fútbol. un incidente con Cejas, un
Memorias de un triunfador 65