Page 23 - Edición final para libro digital
P. 23

José Manuel Bermúdez Siaba


            Pasada ya la edad media, cuando las tierras muradanas eran propiedad de la
          Iglesia de Compostela, en el año 1750, los lugares que formaban el distrito de
          Muros estaban bajo el dominio de varios Señores. Esos Señores tenían derecho
          a nombrar jueces y las jurisdicciones donde estos podían ejercer. La jurisdicción
          de Muros tenía 31 feligresías en el arciprestazgo de Entíns, la jurisdicción de Xa-
          llas y el arciprestazgo de Céltigos, tenían 25 feligresías. Estas dos jurisdicciones
          pertenecían al arzobispo de Santiago. La jurisdicción de la Sierra y 5 feligresías
          del arciprestazgo de Entíns pertenecían al Marqués de la Sierra.

            En la Villa capital, conocida con el nombre de la Sierra de Outes, se encontra-
          ba el centro comercial y político del Ayuntamiento, y en esta población, a orillas
          del río Tines, estaba el pazo de los Marqueses de la Sierra, del cual se ve aún par-
          te del imafronte con un pequeño escudo abrazado por una sirena y las armas de
          los Mariño; en el mismo se distinguen también los emblemas de Sotomayor, de
          Zúniga y de Lobeira. Los Mariño de Lobeira fueron fundadores, en el siglo XV,
          de una fortaleza en ese mismo lugar; y un descendiente de esa familia recibió, en
          el siglo XVII, por concesión de Carlos II, el título de marqués. En esa época se
          levantó el pazo sobre las ruinas del antiguo castillo.
            En 1820, en su edición de 3 de abril, aparece en el Diario de La Coruña la
          nueva división de las cabezas de partido. En esa nueva distribución se suprimía
          a Muros como tal en favor del pueblo de Outes, con lo cual este lugar fue, du-
          rante varios años, cabeza de distrito, abarcando su jurisdicción el territorio que
          anteriormente correspondió a Muros. Una serie de reclamaciones hechas por los
          muradanos y la intervención del Prior de la Colegiata, apoyado por la totalidad
          de los representantes y autoridades, consiguieron, finalmente, restablecer la ca-
          pitalidad territorial en Muros en 1834; si bien en el conflicto se perdió extensión
          territorial.



            La primera constatación documentada que hace referencia a Mazaricos, se
          remonta al siglo IX, en el que figura la existencia en la parroquia de Arcos del
          castillo de Peñafiel que, según los documentos, pertenecía a don Alfonso Suárez
          de Deza. Los nobles de la edad media, junto con la Iglesia, se repartían entre
          ellos la propiedad de las tierras, que luego arrendaban a los labradores a cambio
          de un «diezmo» de sus cosechas. Con la llegada de la patata y del maíz esta
          comarca alcanzó una gran importancia en su cultivo y palió, en gran medida, el
          hambre que se estaba pasando en aquella época.

            La fortaleza de Xallas, actualmente derribada, se encontraba en la parroquia
          de San Pedro de Xallas, Esta había sido mandada construir por el prelado com-
          postelano, junto a algunas otras, para mantener el orden y hacer cumplir las leyes


                                                22
   18   19   20   21   22   23   24   25   26   27   28