Page 216 - Arquitectos del engaño
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2.000), donde afirma que todo este revuelo conduce al antisemitismo y a beneficiar a neonazis y
revisionistas.
El americano judío David Cole denunció el engaño del holocausto de Auschwitz, cuando fue en
septiembre de 1.992. Cole habló con el director del Museo el Dr. Francizek Piper y llegó a la conclusión de
que todo era una ficción. Sus documentales son para reflexionar. Cole creía que las mentiras sólo hacían
daño a los mentirosos. Los judíos extremistas comenzaron a amenazarlo y desapareció sin dejar rastro.
El judío francés Jean-Gabriel Cohn-Bendit en 1.991 expresó sus dudas en un ensayo sobre las
historias de las cámaras de gas. Inmediatamente fue objeto de calumnias.
Ian J. Kagedan, portavoz de la logia canadiense B'nai B'rith, escribió en The Toronto Star el 26 de
noviembre de 1.991: "El Holocausto fue la piedra angular, o principio fundamental, del Nuevo Orden
Mundial".
El ingeniero civil francés Henri Roques a la edad de 66 años en mayo de 1.986 recibió la máxima
calificación con su tesis doctoral en la Universidad de Nantes en Bretaña. Afirmaba que las cámaras de gas
no habían existido en los campos de concentración alemanes. Según él, las cámaras de gas son un mito.
Roques había trabajado en su tesis durante 20 años y leído prácticamente todo el había escrito sobre
los campos de concentración de Hitler. Después de la interferencia de las organizaciones judías, Roques
finalmente perdió su titulación.
El catedrático de historia polaco, Dariusz Ratajczak, en 1.999 escribió en su libro "Asuntos
peligrosos" que el número oficial de víctimas judías en los campos de concentración nazis era muy
exagerado. Sostenía que los relatos de los testigos estaban faltos de credibilidad y que la gasificación de
judíos nunca tuvo lugar. Ratajczak dijo que las "cámaras de gas" mostradas al público nunca fueron
utilizadas como tal. Fue despedido de su puesto de trabajo en la Universidad de Opole y se le prohibió
enseñar en cualquier otro lugar de Polonia durante tres años.
El Presidente Eisenhower admitió que los campos de concentración nazis eran "cárceles para presos
políticos".
Cuando las organizaciones judías de Estados Unidos, Gran Bretaña y otros países en 1.933
comenzaron un boicot que infligió un enorme daño económico a Alemania, Hitler comenzó a hacer las leyes
anti-judíos. Los judíos eran considerados como un riesgo para la seguridad. Los sionistas querían provocar
que Hitler impusiera medidas más severas contra los judíos para acelerar la emigración judía a Palestina. A
partir de 1.933 los judíos fueron intensamente perseguidos y empujados hacia el exilio.
Los que en 1.941 y más tarde todavía estaban viviendo en el ámbito de interés alemán, fueron
enviados a campos de trabajo, reunidos en guetos y deportados a Rusia, por lo que perdieron sus posesiones
y muchas familias se dividieron. Durante la campaña militar del este, las tropas alemanas, llamadas
Einsatzgruppen, asesinaron a muchos judíos.
Pero no es cierto que hubiera un plan para aniquilar físicamente a todos los judíos y que hubiera
cámaras de gas para matar a gente en varios campos de concentración. También ha sido exagerado el
número de víctimas.
La guerra ofrecía una oportunidad para forzar "la solución final de la cuestión judía" a través de los
nazis. Hermann Goring el 31 de julio de 1.941 escribió a Reinhard Heydrich sobre sus intenciones: "Como
un suplemento a la tarea, que fue confiada a usted en el decreto de fecha 24 de enero de 1.939, para resolver
la cuestión judía mediante la emigración y la evacuación de la manera más favorable posible, dadas las
condiciones actuales, por la presente le encargo llevar a cabo todos los preparativos necesarios en materia
organizativa, sustantiva y financiera para una solución total de la cuestión judía en la esfera de influencia
alemana en Europa... Además le encargo que presente puntualmente un proyecto relativo a las preparaciones
de carácter práctico para la solución final de la cuestión judía." (Raul Hilberg, "El exterminio de los judíos
europeos" / "Die Vernichtung der Europäisches Juden", Fischer Taschenbuch Verlag, 1.990, p. 420)
La conferencia de Wannsee en Berlín el 20 de enero de 1.942 que según el mito, decidió exterminar a
los judíos, en realidad trataba sobre su reubicación, lo que también es claramente evidente a partir las actas
de la reunión.
Todos nos hemos acostumbrado tanto a estas mentiras en relación con la histeria del holocausto que
tenemos problemas para aceptar los hechos de las circunstancias reales.
Deberíamos preguntarnos cómo alguien ha podido ser tan cruel como para mentir sobre el
holocausto. Aparentemente, este ha sido el caso. Una gran cantidad de hechos contundentes desmonta
fácilmente las mentiras que hay detrás del mito del holocausto.