Page 460 - Las enseñanzas secretas de todos los tiempos
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del  ser  humano  y  que  la  enfermedad  era  consecuencia  de  que  el  hombre

  desobedeciera los dictados de la naturaleza.
       El séptimo método era la «medicina práctica», que consistía, fundamentalmente,

  en  sangrar,  purgar  y  aplicar  líneas  de  tratamiento  similares.  Si  bien  estos

  procedimientos eran útiles cuando se usaban con moderación, su exceso era peligroso.

  Más  de  un  ciudadano  útil  ha  muerto  veinticinco  o  cincuenta  años  antes  de  tiempo
  como consecuencia de una purga drástica o por haber perdido toda la sangre.

       Paracelso utilizaba los siete métodos de tratamiento y hasta sus peores enemigos

  reconocían que obtenía resultados casi milagrosos. Cerca de su antigua propiedad, en

  Hohenheim, cae mucho rocío en determinadas épocas del año y él descubrió que, si se
  recogía el  rocío  cuando  los  planetas presentaban  una  configuración  determinada,  el

  agua  que  obtenía  poseía  virtudes  medicinales  maravillosas,  porque  había  absorbido

  las propiedades de los cuerpos celestes.





  Fitoterapia y Farmacología herméticas



  Las  hierbas  silvestres  eran  sagradas  para  los  primeros  paganos,  que  creían  que  los
  dioses  habían  creado  las  plantas  para  curar  las  enfermedades  humanas.  Cuando  se

  preparaban y se aplicaban correctamente, todas las raíces y todos los arbustos servían

  para  aliviar  el  sufrimiento  o  para  desarrollar  las  capacidades  espirituales,  mentales,

  morales o físicas. En The Mistletoe and Its Philosophy, P. Davidson rinde homenaje a
  las plantas con estas bellas palabras: «Se han escrito libros sobre el lenguaje de las

  flores y las plantas medicinales; desde los tiempos más remotos, el poeta ha mantenido

  con ellas la conversación más dulce y más amorosa y hasta los reyes se consideran
  afortunados  cuando  obtienen  sus  esencias  de  segunda  mano  para  perfumarse;  sin

  embargo, para el verdadero médico, el Sumo Sacerdote de la naturaleza, hablan en un

  tono mucho más elevado y exaltado. No hay planta ni mineral que haya revelado a los

  científicos hasta la última de sus propiedades. ¿Cómo pueden confiar en que, por cada
  una  de  las  propiedades  descubiertas,  no  queden  muchos  poderes  ocultos  en  la

  naturaleza íntima de la planta? Se ha llamado a algunas flores “estrellas de la tierra” y

  ¿por qué no van a ser hermosas? ¿Acaso desde que nacieron no han sonreído bajo el
  esplendor del sol durante el día y no han dormido bajo el brillo de las estrellas por la

  noche?  ¿Acaso  no  han  venido  a  la  tierra  desde  un  mundo  más  espiritual  que  el

  nuestro, puesto que Dios hizo “todas las plantas del campo antes de que estuvieran en

  la tierra y todas las hierbas del campo antes de que este creciera?”».
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