Page 128 - DERECHO INDÍGENA Y DERECHOS HUMANOS EN AMÉRICA LATINA (1988)
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VI. LOS MOVIMIENTOS INDIOS Y SUS PLANTEAMIENTOS
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1. Introducción
Con todas las reservas que ameritan las estadísticas demográficas sobre
población indígena en América Latina, se puede afirmar que hay,
aproximadamente, unos treinta millones divididos en poco más de 400 sociedades
diferenciadas y asentadas en territorios controlados por una veintena de Estados.
Estas sociedades van desde microetnias de pocos cientos de individuos (como los
akuliyo, beíco de pau, canela, kumiai, mura, etc.), a macroetnias cuyos
componentes sobrepasan el millón (como los aymará, náhuatl, quechua, quiché,
etc.), pasando por etnias intermedias de algunos cientos de miles (como los
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cakchi-quel, coyas, guajiro, mapuches, mazatecos, pipil, zapotecos, etcétera .
Las regiones más densamente indígenas están en la Cordillera Andina
(desde el norte de Chile y noroeste argentino al sur colombiano, pasando por
Bolivia, Perú y Ecuador) y en Mesoamérica. En estas dos grandes regiones se
asienta, aproximadamente, el 90% de la población indígena total, siendo las zonas
en donde se dieron los imperios agrícolas prehispánicos (incas, chibchas, mayas,
aztecas, etc.); siendo hoy, su actividad fundamental es, aunque no la única, la
agrícola. El l0% restante se dispersa en la Orinoquia, Amazonia, Mato Grosso,
Gran Chaco, Araucania y Patagonia, zonas de selva, bosque tropical y desierto, y
sus actividades fundamentales son la caza, pesca y recolección, acompañadas de
pequeñas agriculturas itinerantes y, a diferencia de los anteriores que son
sedentarios, tienen amplios circuitos de preambulación.
Muchas de estas sociedades indígenas están asentadas en más de un país
y, por lo tanto, se encuentran cenadas por las actuales fronteras nacionales, como
son los casos, entre otros, de los amoura -Colombia y Venezuela-, campa -Perú y
Brasil-, chiriguano -Bolivia, Argentina y Paraguay-, emberá -Colombia y Panamá-,
kikapú -México y Estados Unidos-, mapuche -Argentina y Chile-, yanomami -Brasil
y Venezuela-, yurutí -Colombia y Venezuela-, etcétera.
Las sociedades indígenas, en la historia latinoamericana de los últimos
quinientos años, se enfrentan a dos situaciones que cambian o reorientan su signo
y, actualmente, pareciera que prefiguran un tercer momento.
La primera está determinada por la relación que se establece en 1492, en
las islas caribeñas y que se extiende al continente; concretamente la referencia es
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a "la situación colonial" y a la aparición de su correlato genérico, masificador y
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homogeneizador, "el indio" . Ése es el momento en el que, tanto los estados
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Este capítulo está basado en un informe preparado por Nemesio Rodríguez. La información de
las organizaciones indígenas proviene de los archivos del Centro Antropológico de Documentación
de América Latina (CAOAL).
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Rodríguez, N.J. (1983).
3
Balandier (1951).
4
Bonfill Batalla (1971).
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