Page 196 - Egipto Tomo 1
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MEMPHIS. LAS PIRAMIDES           183
                                 prosiguiera con más ardor hasta la consecución del fin; para
                                 que no se cejara hasta ver rematada la obra. Que así como la
                                 naturaleza en las edades primitivas dio vida al ictiosauro por
                                 ejemplo:  y  los muros ciclópeos precedieron á la construcción
                                 armónica del templo griego; y en la vida del individuo, al tiempo
                                 de las concepciones atrevidas sigue la época de las prudentes
                                 limitaciones, en Egipto los primeros monumentos construidos
                                 fueron los más gigantescos que en tiempo alguno hayan salido
                                 de manos de hombres. ¿Qué duda tiene que el simple obrero
                                 debió sufrir y no poco para levantar las pirámides? mas creemos
                                 estar en lo cierto sentando que los contemporáneos de Cheops
                                 debieron sentirse orgullosos de su participación en tan colosal
                                empresa. Xo hay soberano que no abrigue el convencimiento
                                de merecer el aplauso y hasta la colaboración de su pueblo, si
                                las obras que inicia son de aquellas que están llamadas á dar tes-
                                timonio á las generaciones futuras de la pujanza y prosperidad
                                del tiempo en que vivió. Los magnates de aquel tiempo tuvieron
                                buen cuidado de consignar terminantemente el concepto que las
                                 pirámides les merecian y el que tenian formado de los príncipes
                                que determinaron alzarlas  , y no hay para que olvidar que estos
                                príncipes alcanzaban en el ánimo de sus súbditos la considera-
                                ción de la divinidad. Fuerza es pues presumir, que terminado el
                                monumento de honor, el pueblo, como los israelitas en cuanto
                                estuvo concluido el templo de Salomón, regresó á sus hogares
                                «bendiciendo al Señor, gozoso y completamente satisfecho.»















                                    CONSTRUCCION DE LAS PIRÁMIDES
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