Page 135 - Más allá del aula 3
P. 135
Más allá del aula III: Reflexiones y experiencias docentes
Con lo anterior, intento configurar una primera línea de análisis
que aborde el estudio sociohistórico de las producciones
discursivas y las prácticas de formación escolar que han dado
cuerpo al fenómeno de la violencia en la escuela; sospecho,
entonces, que las descripciones de la violencia escolar no deben ser
leídas como naturales a los fenómenos que describen, sino “como
«juegos de verdad» específicos, relacionados con técnicas
específicas que los hombres utilizan para entenderse a sí mismos”
(Foucault, 1990, pág. 48). Así, el análisis de la violencia escolar en
relación con la población joven ha de reconstruir los cambios en
los discursivos y las prácticas de formación escolar referidas a la
población joven.
La escolarización de la violencia
Si definimos escolarización como un régimen de prácticas que
“produce un discurso sobre la infancia [y la juventud], la lengua, la
enseñanza de los saberes y el disciplinamiento a partir de una
desorganización de estos, recortándolos, seleccionándolos”
(Martinez Boom, 2010, p. 120) podemos asumir que, las prácticas
relacionadas con los discursos referentes a la violencia en escuela
la han escolarizado, la han transformado en violencia escolar. Es
decir, y lo digo con claridad: Supongo que eso que llamamos hoy
violencia escolar tiene sus orígenes en discursos que no
necesariamente son escolares, sino que se escolarizan, que emergen
de discursos relativos a la guerra y la paz entre naciones, y que van
constituyendo prácticas discursivas que construyen el
de sistemas de signos, que nos permiten utilizar signos, sentidos, símbolos
o significaciones; 3) tecnologías de poder, que determinan la conducta de
los individuos, los someten a cierto tipo de fines o de dominación, y
consisten en una objetivación del sujeto; 4) tecnologías del yo, que
permiten a los individuos efectuar, por cuenta propia o con la ayuda de
otros, cierto número de operaciones sobre su cuerpo y su alma,
pensamientos, conducta, o cualquier forma de ser, obteniendo así una
transformación de sí mismos con el fin de alcanzar cierto estado de
felicidad, pureza, sabiduría o inmortalidad”.(Foucault, 1990, p.48)
135 EOH