Page 45 - LIBRO ERNESTO
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Capítulo 1
el sermón de ‘Las Siete Palabras’ que duraba aproximadamente tres
horas. Había competencia de oraciones entre los padres Mercedarios,
Agustinos, Franciscanos y Dominicos. Los mejores oradores eran los
Dominicos. Era un día de ayuno y abstinencia, que en mi hogar se
cumplía obligatoriamente. A la noche, el descubrimiento de la cruz
y la Soledad de María predicado por los frailes de San Francisco y los
Dominicos.
Recuerdo que en horas de la noche se realizaba la Procesión del Silencio.
Los feligreses llevaban antorchas y de cada iglesia salía un paso del vía
crucis y se recorría las calles principales del Centro Histórico. Esta
costumbre ha desaparecido. Los padres Dominicos la conservan en
parte, recorriendo desde Santo Domingo a La Loma y por la calle del
Salvador y Pereira regresan al convento.
El jueves y viernes santo en las pocas emisoras que había en Quito se
transmitía exclusivamente música sacra.
El sábado de Gloria se realizaba la misa por la mañana. Las campanas
resucitaban en media misa, las cuales permanecían en silencio el
viernes santo. Ahí se renovaban las promesas bautismales. Mi mamá
nos mandaba un charol arreglado con las frutas de la época, como
membrillos y manzanas. También ponía pan y algún objeto que quería
que sea bendecido.
El Domingo de Pascua era el de mayor regocijo y alegría de la
comunidad cristiana por la resurrección del Señor Jesús. En todas las
iglesias colocaban un sirio muy grande que representa la luz de Cristo
para el nacimiento de la nueva iglesia.
La comida tradicional del Corpus Cristi era el champús que está
elaborado con harina de maíz blanco. Los ingredientes son semejantes a
los que se utilizan en la colada morada y en lugar de la fruta, lleva mote.
Hasta la actualidad, lo venden ese día en la Heladería San Agustín.
En 1949, cuando el presidente era Galo Plaza Lasso se registraron
acontecimientos muy significativos: el desbordamiento del río
Memorias de un triunfador 45