Page 27 - El libro de San Cipriano : libro completo de verdadera magia, o sea, tesoro del hechicero
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ración mágica, en cuyo caso habría necesidad de principiar de
nuevo.
CAPITULO VIII
Del modo de ejecutar los experimentos
Una vez que la persona que haya de ejecutar el experimento
tenga todo el conocimiento necesario y la suficiente vocación y fe,
deberá preparar aquellos instrumentos que le hayan de servir
en la operación, los cuales perfumará, invocando para ellos las
virtudes mágicas con la siguiente oración:
"¡Oh, admirable Adonay, que reinas y moras en todo lo crea-
do, siendo a la vez arbitro soberano de todo, el sistema planetario!
HumJldemeníe imploro tu protección en esta hora suprema para
que adornes a estos instrumentos de que me voy a servir de todas
las virtudes necesarias, a fin de lograr el resultado que deseo en
el experimento mágico que quiero ejecutar. Accede a mi ruego
¡oh, poderoso Adonay! ya que te imploro con verdadera fe que
requieres en los que solicitan tu ayuda. Te ofrezco en cambio de
tu ser\'icio, todo cuanto soy y valgo, y hasta la sangre de mis ve-
nas, si de ella quieres disponer, poniéndola por sello de nuestro
pacto y eterna amistad".
Dicha la anterior oración y preparados todos los instrumentos
se puede pasar a ejecutar los varios experimentos que se indican
a continuación:
EXPERIENCIA DE VUELO
Esta experiencia deberá ejecutarse, como se dice, en las horas
de los planetas, después de las doce de la noche. Antes de prin-
cipiar el trabajo, y una vez que todo se tenga preparado, se dirá
la siguiente invocación:
"Atha, Milech, Nigheliona, Assermalcch. Bassamoin, Eyes.
Saramelachin, Baarel, Emod, Egen, Gemos. A todos vosotros, es-
píritus invisibles, que recorréis sin cesar el firmamento y todo lo
creado, quiero invocar en esta hora para que me adornéis, si me
halláis suficientemente digno, de vuestras alas poderosas a fin de
que pueda conocer la fuerza y eficacia de este experimento. Tam-
bién acudo a vosotros, joh, magnánimos Cados, Eloy. Zcnath y
Adonay! suplicándoos reverentemente me dotéis de la virtud ne-
cesaria para que pueda perfeccionar esta obra que deseo ejecutar
y llevar a buen término".
Después de dichas estas palabras, se tomará la espada con la
mano izquierda, presentándola sucesivamente a los cuatro puntos
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