Page 102 - Maquiavelo, Nicolas. - El Principe [1513]
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64  NICOLAS MAQUJAVELO

      niente y caerá frente a la primera ocasión de peligro; por
      lo que sabiendo todo esto y queriéndolo evitar, se gana en-
      seguida fama de mezquino.
        Un príncipe, pues, no pudiendo practicar de manera co-
      nocida la virtud del liberal, sin salir por ello perjudicado,
      debe, si es prudente, no preocuparse de ser tachado de mez-
      quino: porque con el tiempo irá siendo tenido cada vez por
      más liberal al ver sus súbditos que con su parsimonia le bas-
      tan sus fentas, puede defenderse de los que le hacen la gue-
      rra, y puede llevar a cabo grandes empresas sin gravar al
      pueblo; de manera que es liberal con todos aquellos a los
      que no quita nada, que son muchísimos, y mezquino con
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      todos aquellos a los que no da, que son pocos  En nues-
      tros días, sólo vimos hacer grandes cosas a quienes fueron
      considerados mezquinos y fracasar a los otros. El papa Ju-
      lio 116  una vez aprovechada su fama de liberal para obte-
      ner el papado, no pensó ya en mantenerla  para poder así
      hacer la guerra; el actual rey de Francia ha hecho tantas
      guerras sin imponer una sola contribución extraordinaria
      a sus súbditos gracias a que su gran parsimonia ha sabido
      compensar los gastos superfluos; el actual rey de España,
      si hubiera tenido fama de liberal no hubiera emprendido
      ni superado tantas empresas  7•
        Por lo tanto, un príncipe debe preocuparse bien poco de
      que lo tachen de mezquino mientras no tenga que robar a
      sus súbditos para defenderse, ni se vea abocado a la pobre-
      za y al desprecio, ni se vea forzado a convertirse en rapaz,
      porque éste es uno de aquellos vicios que lo hacen reinar.



        l  De nuevo la regla fundamental, antagonizar a  los menos posibles.
      Ser considerado espléndido por muchos a los que no perjudicas con im-
      puestos extras y odiado por los pocos que no habrán podido gozar de una
      corte suntuosa.
       6   Sobre la liberalidad de Julio II al hacer promesas (a César Borja) véa-
      se la carta de Maquiavelo desde Roma de 26 de noviembre de 1503 en
      Legazioni, II, págs. 411-412 y  cfr. Guicciardini, Storia d'lta/ia. VI, 5.
        7   De· la parsimonia del rey de Francia había hablado en carta escrita
      desde la corte francesa el 27 de agosto de 1500, Legazioni, 1, pág. 160.
      En carta a Vertori del 26, agosto de 1513 (la época del Príncipe) Fernan-
      do el Católico es definido como «taccagno et avaro».
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