Page 475 - El Islam cristianizado : estudio del "sufismo" a través de las obras de Abenarabi de Murcia
P. 475
464
El." Igualmente pasa con el amor: nadie ama más que a su Creador.
Lo que sucede es que Este se nos disfraza bajo los velos de Zeinab, de
Soad, de Hind, de Leila (1), del oro, de la plata, del honor, de todo
lo que en este mundo es amable; y ios poetas dedican a las criaturas
las elegancias de sus versos, sin saber esto, mientras que los místicos
iluminados entienden que en toda composición poética, sea un epitala-
mio, sea una poesía erótica, se habla siempre de Dios, oculto bajo el
velo de las formas corpóreas.
Y la causa de esto es el celo que Dios tiene de que sea amado otro
que El. En efecto: causa del amor es la hermosura, y la hermosura es
de Dios, porque la hermosura es amable por su esencia, y como "Dios
es hermoso y ama la hermosura" (2), se ama a sí mismo. Otra causa
del amor es el beneficio, y no hay beneficio alguno que de Dios no pro-
venga, ni hay otro bienhechor más que Dios mismo; de modo que si
tú amas a alguien por el beneficio, no amas sino a Dios, que es el
bienhechor; y si amas a alguien por la hermosura, a Dios tan sólo
amas, que es el hermoso. Luego bajo todos los aspectos el objeto del
amor es únicamente Dios. Además, como que Dios se conoce a sí mis-
mo y en virtud de este conocimiento conoció en sí mismo al mundo, lo
produjo ad extra a su imagen. Vino, pues, a ser el mundo para El un
espejo, en el cual ve su propia imagen; y he aquí por qué Dios no ama
sino a sí mismo. De modo que cuando dice (3) : "Dios os amará",
realmente es a sí propio a quien ama.
(1) Estos cuatro nombres pertenecen a las mujeres cantadas en sus versos
por los principales poetas eróticos: Zeinab, hermana de Alhachach, gobernador
del Irac bajo los Omeyas, fué la amada del poeta Nomairí, natural de Táif (si-
glo I de la hégira). Cfr. Huart, Littérature árabe, 54. Soad fué la amada del
poeta Cáab, hijo de Zoair, el célebre panegirista contemporáneo de Mahoma.
Cfr. Huart, 42 y Ibn Qotaiba, Liber poésis et poeterum (edic. Goeje), p. 60
y 68. Hind es nombre de más de una mujer, cantada por los poetas clásicos,
especialmente de la mujer de Imru Elcáis, el rey-poeta, y de la amada de
Alachlaní. Cfr. Ibn Qotaiba, p. 48 y 450. En cuanto a Leila, aunque es también
nombre muy usual, debe referirse a la amada del poeta loco Cáis, .arriba ci-
tado. Vide Ibn Qotaiba, 42, 138, 355, 356-361 y 364.
(2) Es texto de tradición profética no alcoránico. Cfr. Fotuhat, II, 426, 1." 12.
(3) Alcorán, III, 29.