Page 47 - HOMO_VIDENS
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Cuando se libraba la batalla de la  ampliación del sufragio, a la objeción de que la
                  mayoría  no  sabía  votar  y,  por  tanto,  no  era  capaz  de  utilizar  este  instrumento,  se
                  respondía que para aprender a votar era necesario votar. Y a la objeción de que este
                  conocimiento,  este  aprendizaje,  no  progresaba,  se  replicaba  que  los  factores  de  este
                  bloqueo eran la pobreza y el analfabetismo; de lo cual no se podía dudar. Por otra parte,
                  nos encontramos ante el hecho de que la reducción de la pobreza y el fuerte incremento
                  de la alfabetización no han mejorado gran cosa la situación.

                    Se entiende que la educación es importante. Pero también es fácil comprender por qué
                  un crecimiento generaldel nivel de instrucción no comporta por sí mismo un incremento
                  específico de ciudadanos informados sobre cuestiones públicas; lo cual equivale a decir
                  que la educación en general no produce necesariamente efecto de arrastre alguno sobre
                  la educación política.

                     Por el contrario, cada vez más, la educación especializa y nos limita a competencias
                  específicas. Aunque, en hipótesis, tuviéramos una población formada por licenciados,
                  no está claro que por ello habría un incremen  to relevante de la parte de población que
                  se interesa y especializa en política. Y, si fuera así, el problema quedaría tal y como
                  está. Pues un químico, un médico o un ingeniero no tienen una competencia política que
                  los  distinga  de  quien  no  la  tiene.  Sobre  cuestiones  políticas  dirán  las  mismas
                  trivialidades o necedades que puede decir cualquiera. Pero concretemos aún más.


                     Hasta  ahora  no  he  insistido  sobre  la  distinción  entre  información  y  competencia
                  cognoscitiva.  Es,  no  obstante,  una  distinción  esencial.  El  hecho  de  que  yo  esté
                  informado  sobre  astronomía  no  me  convierte  en  astrónomo;  no  por  estar  informado
                  sobre  economía  soy  economista;  y  que  yo  posea  información  sobre  fisica  no  me
                  transforma  en  fisico.  Análogamente,  cuando  hablamos  de  personas  «políticamente
                  educadas»  debemos  distinguir  entre  quien  está  informado  de  política  y  quien  es
                  cognitivamente competente para resolver los problemas de la política. A esta distinción
                  le  corresponden  grandes  variaciones  entre  las  dos  poblaciones  en  cuestión.  Es
                  comprensible que los porcentajes dependan de cuánta información y qué cognición se
                  consideren respectivamente suficientes  y adecuadas. Pero, en Occidente, las personas
                  políticamente informadas e interesadas giran entre el 10 y el 25 por ciento del universo,
                  mientras  que  los  competentes  alcanzan  niveles  del  2  ó  3  por  ciento  „.


                     Obviamente,  lo  esencial  no  es  conocer  exactamente  cuántos  son  los  ciudadanos
                  informados  que  siguen  los  acontecimientos  políticos,  con  respecto  a  los  competentes
                  que conocen el modo de resolverlos (o que saben que no lo saben); lo importante es que
                  cada  maximización  de  democracia,  cada  crecimiento  de  directismo  requiere  que  el
                  número  de  personas  informadas  se  incremente  y  que,  al  mismo  tiempo,  aumente  su
                  competencia,  conocimiento  y  entendimiento.  Si  tomamos  esta  dirección,  entonces  el
                  resultado es un demos potenciado, capaz de actuar más y mejor que antes. Pero si, por el
                  contrario, esta dirección se invierte, entonces nos acercamos a un demos debilitado. Que
                  es exactamente lo que está ocurriendo.
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