Page 258 - El Misterio de Belicena Villca
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“Cultura” occidental, la cual es materialista, racionalista, cientificotecnológica y
amoral; el pensamiento parte de premisas culturales preeminentes y condiciona
la visión del mundo tornándola pura apariencia, sin que se note o se tenga idea
de ello. La Cultura, entonces, mantiene en la confusión e impide orientarse y
marchar hacia el centro de la reintegración psíquica, trasmutando al hombre
dormido en Hombre de Piedra. ¿Es por casualidad que tal cosa sucede? Lo he
dicho muchas veces: la Cultura es un arma estratégica, hábilmente empleada por
quienes desean la perdición de la Herencia Hiperbórea.
Se comprueba, así, que el “modelo cultural intermediario”, entre el Yo y el
macrocosmos, dificulta enormemente la posibilidad de encontrar el principio del
cerco en el mundo, como ley de la naturaleza.
Cuadragesimocuarto Día
Síntesis General de la Sabiduría Hiperbórea:
Los conceptos complementarios precedentes, han puesto de manifiesto el
hecho de que una “ley de la naturaleza” se origina en ciertas relaciones que el
juicio racional establece entre aspectos significativos. Mi propósito es dejar en
claro que aunque dichos aspectos pertenecen verdaderamente al fenómeno, la
relación que dio lugar a la ley eminente ha sido creada por la razón y de ningún
modo puede atribuirse al fenómeno mismo. La razón, apoyada en premisas
culturales preeminentes, utiliza al mundo como modelo proyectivo o de
representación de modo tal que un fenómeno cualquiera exprese
correspondencia con una concepción intelectual equivalente. De este modo el
hombre se sirve de conceptos racionales del fenómeno que guardan una débil
vinculación con el fenómeno en sí, con su verdad.
Al efectuar razonamientos y análisis sobre la base de tales conceptos se
suma el error y el resultado no puede ser otro que la paulatina inmersión en la
irrealidad y la confusión. Este efecto es buscado por el Enemigo, lo he dicho. Se
verá luego cuál es el modo de evitarlo que enseña la Sabiduría Hiperbórea.
Al mencionar, anteriormente, el principio hermético dije que todas las leyes
del macrocosmos se reflejan en leyes equivalentes del microcosmos. Pero “las
leyes de la naturaleza” del macrocosmos no son sino representaciones de un
modelo matemático originado en la mente humana, es decir, en el microcosmos,
según he analizado. En el proceso que da lugar a la “idea científica” de un
fenómeno concurren elementos de dos fuentes principales: los “principios
matemáticos” y las “premisas culturales preeminentes”. Los “principios
matemáticos” son arquetípicos, provienen de estructuras psicológicas
hereditarias: cuando “aprendemos matemática”, por ejemplo, sólo actualizamos
conscientemente un número finito de sistemas formales que pertenecen al ámbito
de la Cultura, pero los “principios matemáticos” no son en verdad “aprendidos”
sino “descubiertos” pues constituyen matrices básicas de la estructura del
cerebro. Las “premisas culturales preeminentes” surgen de la totalidad de los
elementos culturales, aprendidos a lo largo de la vida, que obran como contenido
de los sistemas de la estructura cultural y a los cuales acude el sujeto cultural
para formular los juicios.
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